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martes, 12 de mayo de 2009

Tenemos un gobierno responsable

Cada vez que el Gobierno de Zapatero afronta una cuestión social (divorcio exprés, matrimonio homosexual, educación, aborto) lo hace rápida y unilateralmente.
Son políticas de hechos consumados; sin permitir el debate; sin tantear tampoco la opinión popular o incluso desafiándola.
Diríase que les mueve una fe religiosa. Una extraña seguridad de que la sociedad irá mejor cuanto más desarraigada esté de la fe cristiana. ¿De dónde procede este fundamentalismo? Los talibanes a su lado me parecen más dialogantes.
Por desgracia, los afectados somos todos. Las consecuencias del deterioro moral y la desestructuración social las pagaremos todos. Pero ellos son los responsables. (Bueno: ellos y los espabilados que han sentado ya por dos veces a Zapatero en el gobierno).

martes, 17 de marzo de 2009

martes, 21 de octubre de 2008

Revolviendo en la basura

Perdonad que vuelva sobre un tema tan desagradable (el aborto) pero tan importante. Es que me he encontrado un comentario acertadísimo de El embajador (aquí) sobre lo que tiramos a la basura y lo pongo, también para dar señales de vida.

martes, 23 de septiembre de 2008

Los amigos de la muerte

El gobierno de Zapatero se lanza a marchas forzadas a aprobar el aborto libre. De vez en cuando mencionan también la eutanasia, incluso defienden el suicidio y les pirra la investiación sobre embriones humanos...
Estos progres tienen un serio problema con la vida y su soberbia les lleva a imponérselo a todos.
¡Oye, Zapatero, déjame vivir!, ¡déjales vivir!: que los demás no tienen la culpa de tus amarguras.
¡Qué sociedad más triste tenemos y qué siniestra va a ser!

miércoles, 6 de agosto de 2008

Para acabar con las enfermedades

El diagnóstico prenatal del Síndrome de Down conlleva el aborto provocado de 9 de cada 10 nonnatos.
La denuncia procede de la Asociación para la Defensa de la Objeción de Conciencia (y puede verse aquí). En su nota, afirman con razón:
Resulta paradójico (...) considerar una buena política sanitaria, la de atajar la prevalencia de una enfermedad acudiendo al expediente de eliminar a los enfermos.
Lo supe por Óptica libre (aquí)
Estamos mal.

domingo, 1 de junio de 2008

Juno (2007), de Jason Reitman


No me gustó la película. Los personajes se comportan arbitrariamente, al ritmo del capricho. Los móviles de sus conductas son un atentado al (presunto) carácter racional del ser humano.
El tono de la película me recordó a los Simpson. Dibuja un mundo cínico y utilitarista donde ya nada vale nada, donde no hay verdades ni valores, donde no hay más que la propia autenticidad. Pero, en medio de ese mundo roto, como en medio de la basura, deja que surja milagrosamente una flor.
El empeño de Juno de gestar al hijo que ha concebido introduce un elemento de realismo, de relieve y de grandeza en un mundo superficial (que se presupone que incluye también a los espectadores). Juno es un escándalo en un entorno frívolo, como se pone de manifiesto en su simbólico “desfile” por los pasillos de su Instituto.
Juno, la protagonista, con sus hechos (no con sus palabras) salva el asfixiante vacío de su entorno. Pero los móviles por los que se rige son desconcertantes. Lo mismo puede decidir una cosa que la contraria (“la libertad os hará verdaderos”, como dice ZP, nuestro líder). Juno es auténtica, es divertida, y es pavorosamente irracional.
Una última cosa: las historias optimistas de amor de antaño terminaban con la boda. La boda era como una estación de llegada a partir de la cual ya todo se suponía cuesta abajo. Las historias optimistas de amor de ahora terminan en un beso de reconciliación. Estamos muy desesperanzados.
3/5.

viernes, 30 de noviembre de 2007

Ahora grito para que no me cambien a mí

Leí una vez la historia de un profeta que predicaba sin éxito la conversión de una ciudad. Se le acercó un niño que le preguntó por qué seguía predicando si nadie le hacía caso. Al principio ―le respondió el profeta― predicaba para que la gente cambiara. Ahora lo hago para que no me cambien a mí.
Hoy iré por la tarde (18.30 h.) a una concentración ante el Ministerio de Sanidad en protesta por los abusos de ley que las clínicas abortistas barcelonesas cometían. Criminal y repugnante.
No espero nada de esa concentración. Creo que el movimiento abortista es visceral y no se deja convencer por razones ni protestas. Pero yo no puedo estar callado ante una catástrofe semejante. Como les pasó a los alemanes durante el nazismo; que no digan después que nadie alzó la voz. Que no me vuelva yo también insensible.

domingo, 9 de septiembre de 2007

Medicina prenatal

Hoy la prensa (aquí, por ejemplo) recoge con ilusión el caso de María, una niña que ha nacido en Sevilla y que había sido operada de espina bífida a finales de julio, durante la gestación. Creo que conviene difundir este tipo de noticias para minar un poco la complacencia sin escrúpulos del abortismo dominante. En mi opinión el debate que tenemos por delante no es de carácter racional sino sentimental, pero los éxitos de la medicina prenatal son un verdadero escándalo. Un día volveremos a ser normales, a tener conciencia y a respetar la vida.