domingo, 19 de abril de 2009

San Pablo (1942), de Josef Holzner

Explicaba el prólogo que esta edición (Herder) recuperaba la obra completa de Holzner, después de estar editando durante años en español una versión abreviada. A mí me ha llevado casi el año paulino completo leerme estas 500 páginas y creo que, de tenerla al alcance, compensa leerse la versión breve; porque Holzner es brillante, sí, pero también enciclopédico. De todas formas, a trancas y barrancas, lo he terminado y me ha parecido más interesante al final.
En el final del libro (mi cuesta abajo) Holzner glosa los escritos de san Pablo; pero en la primera parte (mi cuesta arriba) explica con pretensiones exhaustivas las circunstancias históricas y culturales de san Pablo y de su tiempo.
Holzner se parece aquí a un paleontólogo que a partir de una simple huella fosilizada es capaz de reconstruir la fisonomía completa del bicho, su peso y dimensiones, su alimentación y costumbres. De un nombre mencionado en una carta (o de un nombre omitido) deduce una compleja historia más o menos verosímil. El ignorante (yo) no puede dejar de asombrarse ante lo que parece un poco ciencia ficción.
Yendo, en fin, al protagonista de la biografía, he quedado impresionado por dos aspectos, quizá sabidos de siempre, pero que el libro me ha puesto de nuevo de manifiesto: 1. Los viajes de san Pablo son una auténtica epopeya (por las distancias recorridas y los medios empleados). 2. En su catequesis tuvo que hacer frente a muchos y graves conflictos doctrinales (de cristianos judaizantes, de gnósticos, de paganos, etc.)
Finalmente, entendí también con una mayor claridad que la expresión paulina de que "Cristo nos ha liberado", además de sus posibles sentidos universales, tenía una interpretación práctica inmediata para los conversos del judaísmo (pues Cristo les liberaba de la Ley) y para muchos paganos (que vivían sometidos al destino y la superstición).
3/5

jueves, 16 de abril de 2009

Regreso a mi infancia

Esta canción de "Los tres sudamericanos" forma parte de mi niñez.
La oíamos en casa (en Villa Molina) en un cutrecillo single de vinilo que metíamos en un humilde "comediscos" que funcionaba con pilas.
¡Qué tiempos!

Intenté conseguir esta versión para las Bodas de Oro de mis padres pero sólo di con ella hace dos días.
La versión es hija de su época. No es ninguna maravilla pero cada acorde me trae el recuerdo de mi niñez con una fuerza extraordinaria. ¡Qué felices fuimos! ¡Qué feliz soy!

miércoles, 15 de abril de 2009

Mal de escuela (2008), de Daniel Pennac

Pennac se hizo famoso con la excelente libro "Como una novela". Era entonces profesor; ahora es escritor (y vivirá mejor y más tranquilo...). Este libro, basado en su propia experiencia, trata de los malos estudiantes, de los zoquetes y fracasados.
Elabora una interpretación más bien poética del alumno coleccionista de calabazas; el que desespera a sus padres y a sus profesores; el que vive avergonzado, fracasado en ese mundo escolar donde sus compañeros se manejan con tanta soltura. El que él, Daniel Pennac, fue.
También cuenta su experiencia sobre cómo se sale de ese pozo: la recuperación de la autoestima, la esperanza.
A la mitad del libro, Pennac pasa a recordar su comportamiento como profesor de zoquetes. Profesor de lengua, en concreto, intrépido y sugerente. Amplía aquí el retrato de sus clases que ya había empezado a mostrar en "Como una novela".
Hay una referencia a una película francesa que me ha interesado (La escurridiza). Y, leyéndolo, me he acordado del ensayo de Guitton que quiero releer (Lo impuro, creo que era el título).
Una lectura muy recomendable para profesores. Sin recetas, pero sugiriendo actitudes. 4/5.

lunes, 13 de abril de 2009

Cómo sobrevivir intelectualmente al siglo XXI (2008), de Leonardo Castellani

Lo comparan los editores a Chesterton. Es un trascendentalista.
El libro recoge, agrupados por temas, artículos de opinión publicados a mediados del siglo XX en Argentina, en el periódico La Nación.
Empecé a leerlos por el orden de mis intereses del momento: educación, filosofía, literatura, política... No me entusiasmaron. En la mayoría suponen ahora un lastre las circunstancias concretas por las que se escribió el artículo. Queda en pie el estilo desgarrado, el buen humor, el sarcasmo a veces y la postura polemista y valiente.
3/5.

jueves, 2 de abril de 2009

La amistad de Cristo (1912), de Robert H. Benson

Tengo un prejuicio favorable hacia los conversos anglosajones. Suelen ser intelectuales de altura y suelen haber superado una soberbia y complicada interpretación nacionalista de la Fe: someterse al Papa suponía allí degradarse. Uso el verbo suponer en pasado porque Gran Bretaña está muy descristianizada y la Iglesia Anglicana está muy desprestigiada entre los mismos ingleses. Hoy un anglicano practicante es una rara avis. Pero en el pasado ha habido constantes conversiones egregias, entre las que destaca la de John Henry Newman.
Benson se convirtió a los 31 años. No vivió mucho. Tenía buena pluma y mala salud.
Es la segunda vez que me asomo a este libro breve y sencillo. Fácil de leer y sugerente, sobre todo en la primera parte, donde habla sobre la amistad y cómo tratar a Jesucristo. Benson se esfuerza en recordar que el cristiano debe relacionarse personalmente con Jesús (más que llevar una determinada conducta). El libro se completa con unas reflexiones (meditaciones) sobre las Siete Palabras, pero esta parte a mí me gustó menos.

sábado, 28 de marzo de 2009

¡Baila!

Poco a poco voy perdiendo el interés por estos juegos de masas presuntamente espontáneas. En el fondo, me dan miedo estas "movidas" porque ya hemos visto su eficacia manipuladora, como en las elecciones del 14-M las masas se manifestaban pidiendo PAZ... Las espontaneidades pueden tener intenciones perversas, intenciones lúdicas o intenciones comerciales. Son curiosas pero me dan miedo. De todas formas, os traigo aquí un divertido anuncio de T-mobile en Liverpool. Os hará gracia y salgo de mi silencio administrativo.

lunes, 23 de marzo de 2009

The four million (1906), de O'Henry

O'Henry (seudónimo de William Sidney Potter) era un escritor norteamericano de cuentos (él mismo con una vida muy novelesca). Publicaba sus historias en la prensa de principios del siglo XX.
Como mi propósito no era "leerlo" sino "oírlo" (mp3, Librivox), pensé que sus cuentos serían provechosos para practicar inglés, porque me fuerzan a atender a historias cortas, cada una con sus propios planteamientos, sus personajes y sus desenlaces. Pero me ha costado demasiado entenderlos porque O'Henry es muy barroco en la expresión. Es "perifrástico".
También tenía ganas de darle otra oportunidad a sus cuentos: la última lectura que había hecho de él había terminado en desengaño. Me interesó mucho en su día el cuento "El regalo de los Reyes Magos" (The gift of the Magi). Quise leer más de O'Henry y descubrí que había muy poco traducido. Muy poco. Me bajé algunos libros de cuentos en inglés del "Gutenberg Project" y leí bastantes. No me gustaron mucho, aunque de uno de ellos (The last of the trouvadors) me propuse hacer una adaptación teatral que tengo ahora en el dique seco, pero bastante encarrilada.
Cuando hace poco vi que editaban una colección breve (Ladrones y mentirosos), me hice con él y me llevé un chasco.
The four million recibe su título de la idea de que cada persona tiene su propia historia y en la Nueva York de su época había cuatro millones de personas (cuatro millones de historias que contar, por tanto). La mitad de los cuentos ya los conocía. Ha vuelto a desencantarme. 3/5