sábado, 13 de diciembre de 2008

El tiempo y los relojes

Hace unos días mencionaba una preocupación mía sobre la presión que los relojes producen sobre la vida (aquí y aquí). Hoy me encuentro una reseña en la Cope (aquí) sobre este tema y Heidegger. Lo dejo reseñado en "Villa Molina" para no olvidarme de este libro de Joan González.

viernes, 12 de diciembre de 2008

Distintas pronunciaciones del inglés

Para los que os guste el inglés y queráis afinar el oído o reencontraros con acentos que os suenen familiares. En el enlace que os dejo en esta entrada, están recogidas las grabaciones de un párrafo en inglés a cargo de hablantes de cualquier parte del mundo.
http://accent.gmu.edu/
He oído algunas y hay cosas muy divertidas, aunque no todos los ejemplos son prototípicos.
(Vía Jennifer's favorite links)

jueves, 11 de diciembre de 2008

Diálogo (1378), Sta. Catalina de Siena

Llevaba mucho tiempo queriendo leer esta obra; desde que, años atrás, leí la biografía de santa Catalina de Siena que escribió Sidgrid Undset. La Santa me había parecido humanamente extraña (sobre todo por sus ayunos increíbles y sus visiones) pero su mensaje era muy iluminador e incisivo.
El Diálogo me resultó áspero al principio, muy medieval y escolástico; nada que ver, por ejemplo, con la vitalidad de santa Teresa de Jesús (las comparo porque ambas son escritoras, místicas, mujeres y santas). Si el título de "Diálogo" implica una conversación entre Dios y Catalina, no es fácil imaginarse una conversación más impersonal. Habida cuenta de la vida llena de visiones, raptos místicos y hechos extraordinarios, esperaba un texto más apasionado, menos doctrinal y seco y sin embargo apenas hace concesiones: es hierático como una estatua románica. La Santa desaparece detrás de un mensaje de pedagogía espiritual. Pero las rigideces medievales se van suavizando poco a poco (o el lector se va acostumbrando) y el libro mejora. De hecho lo he leído entero.
Y resulta asombroso que una mujer casi analfabeta hable de la vida espiritual con tanta claridad y firmeza. Gran parte del libro es una explicación doctrinal bastante básica de algunos aspectos de la vida cristiana: la Eucaristía, la dignidad del sacerdocio, la comunión de los santos, la providencia de Dios, la tibieza...
Las referencias autobiográficas son imprecisas pero a veces se intuyen acontecimientos extraordinarios muy extraños. Me sigue resultando muy difícil hacerme una idea de cómo era santa Catalina de Siena.
3/5.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

¿Te vienes al teatro?

Si estás en Madrid los días 18, 20 y 21 de diciembre... Si no te asusta el teatro aficionado (que, en este caso además, es gratuito)... Si tienes libre la tarde a partir de las 19.00h...
Estás invitado a "Los habitantes de la casa deshabitada" de Enrique Jardiel Poncela, en el salón de actos de la Facultad de Medicina de la UAM.
Escríbeles a nodamoscredito@hotmail.com porque "Hook" había que verla con entrada (llenaron el salón de actos).
Yo iré el 18. No me entusiasma Jardiel pero me interesa ver esta obra que no he leído y me interesa aún más ver qué logran hacer los chicos de "No damos crédito".

lunes, 8 de diciembre de 2008

Treasure Island (1883), de Robert Louis Stevenson

Como estoy oyendo las grabaciones de Librivox en el coche, necesito oír libros cuyo argumento me conozca bien, porque a las distracciones por el tráfico hay que sumar las dificultades del inglés oído. Después de un libro femenino (Pride and Prejudice) me pareció conveniente equilibrar con otro masculino.
Treasure Island es un clásico particular: pertenece al universo de mi infancia, pero además hace unos diez años en el Colegio lo llevamos al teatro. Fue una representación de una hora y media y unos veinte actores (lo que nosotros llamamos una superproducción).
La adaptación teatral de la novela la hice yo mismo, así que me trabajé bastante la estructura, la caracterización de los personajes y los diálogos. Pero, en fin, ésa es otra historia.
Antes de adaptar la novela al teatro redescubrí La isla del tesoro gracias al libro Si una mañana de verano un niño (de Roberto Cotroneo), donde se le dedican una páginas llenas de cariño y sabiduría. Un libro, por cierto, que os recomiendo si no lo habéis leído: un padre que escribe a su hijo sobre el amor a la lectura.
La isla del Tesoro me gusta a trozos: me encanta el principio, hasta que "La Hispaniola" se hace a la mar. Después me vuelvo a interesar con cada encuentro entre Jim y Silver. En otros pasajes, en cambio, casi me impaciento. Añádase a esto que no me gustó cómo leía alguno de los lectores de Librivox. Aceptable experiencia, pero sin entusiasmos. Estaba tentado de ponerlo entre mis favoritos, pero lo dejo fuera.
4/5.

sábado, 6 de diciembre de 2008

"Sinceramente tuyo", de J.M. Serrat

Para ir alternando artes distintas y para tener algo que poner en el blog cuando estoy seco y ando atareado, hoy he decidido abrir una vía presentando mis canciones favoritas. He hecho una lista de 10 en español. No he sido capaz de jerarquizarlas. Empiezo con esta.
Me gustan los cantautores (digo esto mientras encomiendo a Dios a Joan Baptista Humet, que acaba de fallecer). Creo que me gusta más una canción por la letra que la música. Por eso me gustan muchas canciones que son más bien prosaicas. Y "Sinceramente tuyo" de Serrat es un ejemplo. Parece un ejercicio literario, quizás excesivamente.
No es una canción desconocida. Sé que no os estoy descubriendo ningún "mediterráneo", pero os la dejo.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Vania in 42nd Street (1994), de Louis Malle

La película (Vania en la calle 42) es una grabación de un ensayo general de El tío Vania de Chejov en un teatro medio en ruinas en Nueva York.
He descubierto con sorpresa que el director, Louis Malle, dirigió también una película que en su día me pareció interesante: Au revoir, les enfants (Adiós, muchachos). Hoy la recuerdo como un poco pesada.
Los protagonistas se reúnen en ese teatro de la calle 42 y, aparentando ser ajenos a la grabación, se ponen sencillamente a representar a obra. Sin efectismos, sin vestuario, sin casi nada más que el texto y la actuación, el espectador (al menos, a mí me sucedió) entra completamente en la representación.
Muy bien Julianne Moore. Su personaje es de una belleza fría pero magnética y su mundo interior resulta ambiguo y misterioso. Ya comenté alguna otra vez (aquí) que esta actriz me impresiona.
4/5