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viernes, 18 de noviembre de 2011

Escolios de Gómez Dávila: 2


La política sabia es el arte de vigorizar la sociedad y de debilitar el Estado.

(Nicolás Gómez Dávila. Escolios a un texto implícito)

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Escolios de Gómez Dávila: 1

La legislación que protege minuciosamente la libertad estrangula las libertades.
(Nicolás Gómez Dávila. Escolios a un texto implícito)

lunes, 23 de mayo de 2011

Lenguas en guerra (2005), de Irene Lozano


Un ensayo sobre lengua y sociedad que se propone explicar algunas cuestiones lingüísticas que en España están confusas como consecuencia de una hipertrófica politización.
La lengua no se identifica con la nación. Si la diversidad lingüística es un patrimonio cultural valioso, no lo es menos la unidad lingüística. En España los nacionalismos han problematizado las lenguas convirtiéndolas en campo de batalla. Se han empeñado en cultivar la diferencia. Con leyes abusivas y costosas medidas políticas se esfuerzan por expulsar de Cataluña, País Vasco o Galicia al castellano como si se tratara de un elemento extraño y se usa la otra lengua como una seña de identidad nacional: ellos y nosotros. Saber catalán, vasco o gallego es bueno, qué duda cabe, y muy interesante. Saber castellano es igual de bueno, muy interesante también y muchísimo más útil además.
El nacionalismo ha creado una mentalidad muy estrecha obsesionada con la identidad cultural y más celosa de preservar la pureza identitaria que de defender los derechos de las personas y su beneficio.
Irene Lozano escribe con fuerza y seguridad, en la línea de las obras de José Ramón Lodares (Lengua y Patria creo que trataba de lo mismo). 4/5.

lunes, 28 de marzo de 2011

La revolución española (1936), de Clara Campoamor


Me interesé por este libro después de leer varias referencias positivas sobre él en blogs. Se afirmaba que era un retrato lúcido y ecuánime del final de la II República española escrito por una republicana.

Según empecé a leerlo me encontré con que TVE estrenaba una miniserie sobre ella. No la he visto (me lo contaron mis alumnos al verme leer el libro). En fin, que resulta que estoy en la cresta de la ola. También he descubierto (lo explica el traductor del libro cuyo original al parecer estaba en francés) que este relato de Clara Campoamor acaba de salir del olvido recientemente.

No he logrado entender del todo las opiniones políticas de Campoamor. Ella se define como republicana liberal y, efectivamente, se muestra muy crítica con los anarquistas y con el marxismo (incluido el PSOE y Prieto en particular). Pero en ocasiones me pareció que los alientos revolucionarios de la izquierda durante la República (las leyes injustas, los desórdenes consentidos, etc.) le parecen solo errores tácticos.

He aprendido cosas sobre Madrid en los meses que rodean al alzamiento. Curiosamente es una de las épocas que salen retratadas en There be dragons. Y he vuelto a constatar que la violencia durante la República (tanto en la derecha como sobre todo en la izquierda) fue haciendo cada vez más difícil las soluciones políticas: los violentos desbordaban cualquier intento de hacer algo razonable. 4/5

viernes, 11 de marzo de 2011

11-M In memoriam


Las mentiras, las irregularidades y el silencio sobre este terrible atentado condicionan mi percepción de la vida pública española actual.
Esto es un escándalo injustificable ante una acción monstruosa.
Descansen en paz los muertos. Recupérense los heridos.
Que los responsables paguen por sus delitos.
Que alguien nos cuente la verdad.

lunes, 22 de noviembre de 2010

Sobre España durmiendo la siesta

Luis ha dejado una nota en los comentarios de mi entrada de ayer que está pidiendo una respuesta.
Llevo tantos días con el blog parado que he decidido responder con una entrada nueva en lugar de hacerlo con otro comentario que quedara sepultado. Aprovecho un huequecillo y redacto unas observaciones.
La lectura de Pequeñeces tenía para mí el interés de ver España en un momento de pre-crisis: 1891. Luis detectaba un paralelismo (que yo no he llegado a dejar por escrito) con el presente.
Efectivamente, entiendo que vivimos un tiempo de crisis y lo veo de la siguiente manera:
1. Crisis cultural occidental: nos hemos criticado tanto la propia cultura cristiana en los últimos tres siglos que ahora ya no sabemos lo que creemos de verdad y la mayoría de nosotros no cree nada.
2. Crisis demográfica occidental: en poco tiempo vamos a tener un serio conflicto con los pueblos musulmanes mucho más numerosos y mucho menos tolerantes.
3. Crisis política: esta crisis es europea (burocratización, partitocracia) y también específicamente española (hipertrofia de un autonomismo insolidario e insostenible).
Me parece que la vida pública mira hacia otro lado incapaz de resolver los verdaderos problemas (que le superan) y centrada más bien en los procesos electorales. La política actual me parece descorazonadora.
La prensa, en general, me parece mentirosa e irrelevante. Mira por su supervivencia económica y trata de apasionar y no de informar.
Tengo la impresión en general de formar parte de un drama que no ha salido muy bien y ya está terminando. Para que empiece el siguiente tenemos que terminar el actual, así que procuraré actuar con dignidad y hacer lo posible para no estropearlo más, pero tengo mis ilusiones puestas en el próximo.

jueves, 22 de julio de 2010

España, cantera de nacionalistas

Gracias a LHD descubro este documental de Tele 5 sobre el seguimiento en Cataluña de la aventura mundialista de la Selección de fútbol. Me ha parecido impresionante y por eso os copio el fragmento que está en youtube (10 min.) y os pongo el enlace de Tele 5 donde sale el programa entero (22 min) por si queréis verlo.

Lo que más me ha llamado la atención es el convencimiento con el que los nacionalistas experimentan que la culpa del nacionalismo es de España (que no quiere dar, no quiere reconocer, intenta quitar, mira torcido, etc.).
El documental entero: aquí.
Muy interesante y muy clarificador, en mi opinión.

jueves, 10 de junio de 2010

martes, 2 de febrero de 2010

La hora de los sensatos (2010), de Leopoldo Abadía


Aunque es un escritor cordial y bienhumorado, se pasa demasiadas páginas introductorias "mareando la perdiz", sin entrar en materia. Luego la materia consiste en sugerir cómo debería gobernarse y luego termina y aquí paz y después gloria.

Bueno, en fin. Ojalá alguien lo escuche. A mí me ayuda poco.

Es brevísimo y se me ha hecho largo. 3/5

martes, 23 de septiembre de 2008

Los amigos de la muerte

El gobierno de Zapatero se lanza a marchas forzadas a aprobar el aborto libre. De vez en cuando mencionan también la eutanasia, incluso defienden el suicidio y les pirra la investiación sobre embriones humanos...
Estos progres tienen un serio problema con la vida y su soberbia les lleva a imponérselo a todos.
¡Oye, Zapatero, déjame vivir!, ¡déjales vivir!: que los demás no tienen la culpa de tus amarguras.
¡Qué sociedad más triste tenemos y qué siniestra va a ser!

jueves, 17 de abril de 2008

El retorno de los Césares (2007), de José Manuel Otero Novas

Me interesó el tema de este ensayo porque iba en la línea de interpretar sociológicamente el momento histórico presente y pronosticar hacia dónde vamos. Como comparto la percepción de vivir una etapa de decadencia, de fin de ciclo, tengo deseos de compreder en qué consistirá lo que nos viene.
Cuando tuve el libro en mis manos, me asustó un poco su extensión: 350 páginas de letra muy menuda. De hecho, el libro se me "atascó" un poco, quizá también porque lo he leído en un periodo laboral difícil. En medio de todo, no ha dejado de interesarme: un diagnóstico del momento cultural y político actual en el que el autor percibe un final de etapa. A este periodo pacífico, relativista y laxo sucederá pronto una reacción fuerte, idealista y belicosa. Y el péndulo está a un paso de revertir. Pero, con la reacción, llegarán peligros reales de totalitarismo. Porque los planteamientos morales vigentes (o, por mejor decir, amorales), o lo que ahora entendemos como políticamente correcto, para bien y para mal, será arrasado fácilmente por la marea del cambio social. Y algunas ideologías que damos por enterradas (fascismos, nazismo, marxismo, Nietzsche) puede que no estén muertas del todo y reaparezcan con más fuerza que antaño.
Hace el autor primero una larga revisión histórica para poner de manifiesto cómo se ha ido cumpliendo en el pasado este movimiento pendular. A los periodos apolíneos (en los que predomina la tolerancia, el hedonismo, la libertad, el pacifismo...) siguen los periodos dionisiacos (en los que se valora la autoridad, el rigor, la exigencia, los ideales...). Esta primera parte es larga (y se me hizo aún más larga) y está poblada de grandes hechos y de pequeñas anécdotas. Luego muestra las señales de cómo el ciclo actual se agota y asoma ya el siguiente (con USA liderando). Esta otra parte, paradójicamente, es optimista pues aunque presenta un largo repertorio de barbaridades contemporáneas, considera esos disparates como señales indicativas de agotamiento, la espuma que deja en la playa el estertor de la ola. Finalmente, advierte de los peligros de la nueva fase (fundamentalismos, totalitarismos, guerras...) y la necesidad de fortalecer el argumentario y la fundamentación intelectual de los propios principios. Porque el cambio social, como la marea, se lleva todo lo que no esté bien atado y pueda defenderse.
Agárrense, que vienen curvas. 4/5.

jueves, 17 de enero de 2008

Que no pierda la Esperanza


Lo siento: perdonadme este desahogo político. Me alegro de que Gallardón no vaya en las listas del PP por Madrid. No me fío de él. Y si uno va al combate, es mucho mejor tener menos amigos pero todos fieles (those happy few!).
Gallardón se ha dedicado a cultivar la etiqueta de progre halagando a la izquierda y ahora le faltan los amigos que necesita en la derecha. ¡Qué sorpresa!
He oído que dejaba la política (sus dos "medios afines", abc y el país, le dedicaban casi un publirreportaje elegíaco). Lástima que luego haya dado marcha atrás.
Rajoy tiene quizás algunos votos menos, pero ya no tedrá que estar vigilando sus espaldas.
¡Que no pierda la Esperanza! (je, je)