jueves, 17 de enero de 2008

Que no pierda la Esperanza


Lo siento: perdonadme este desahogo político. Me alegro de que Gallardón no vaya en las listas del PP por Madrid. No me fío de él. Y si uno va al combate, es mucho mejor tener menos amigos pero todos fieles (those happy few!).
Gallardón se ha dedicado a cultivar la etiqueta de progre halagando a la izquierda y ahora le faltan los amigos que necesita en la derecha. ¡Qué sorpresa!
He oído que dejaba la política (sus dos "medios afines", abc y el país, le dedicaban casi un publirreportaje elegíaco). Lástima que luego haya dado marcha atrás.
Rajoy tiene quizás algunos votos menos, pero ya no tedrá que estar vigilando sus espaldas.
¡Que no pierda la Esperanza! (je, je)

3 comentarios:

juan h dijo...

No puedo estar en mayor desacuerdo. Creo que han quitado de en medio al mejor gestor que pueda haber en una administración.

Federico Hernández dijo...

Está claro que Gallardón no encaja bien con su partido. Me encantaría que este revés fuese la piedra de toque para que se decidiese a fundar un nuevo partido. No me gusta nada el bipartidismo.

Un fuerte abrazo,

Fede

alfonso dijo...

Casi me he arrepentido de este excurso por la política. Ha sido un desahogo visceral que vino provocado porque no me resulta nada simpático el Alcalde. Le reconozco audacia, le reconozco magnanimidad: es capaz de afrontar con valor las empresas más espectaculares. No se achica. Pero son obras que pagan los demás.
En ese sentido, no me importaría que lo hicieran Ministro de Obras Públicas. Pero que no le dejen acercarse a Educación o a Sanidad o a Cultura o a, ¡horror de los horrores!, Asuntos Sociales.