viernes, 26 de diciembre de 2008

Waltharius (sg. X ?), Anónimo

El original latino del cantar de Valtario es un poema medieval germánico de autor y fecha imprecisa. Es muy breve. La edición en español de Siruela ocupa 55 páginas. También está editado por Gredos (que yo sepa). Lo que sorprende en la lectura de este poema épico medieval es que daría para una divertida película gore que ríete tú de Quentin Tarantino.
Valtario e Hildegunda escapan del reino de Panonia donde se encontraban al servicio de Atila como rehenes de sus respectivos reinos. En la fuga, al paso por el reino Franco, el rey Guntario ordena a doce nobles que saqueen el tesoro que Valtario lleva consigo. La ambición de Guntario le cuesta la vida a sus nobles, casi la del propio Guntario, y pone en juego, sobre todo, la amistad entre Valtario y Haganón que, siendo amigos, se ven obligados a enfrentarse.
5/5

miércoles, 24 de diciembre de 2008

Feliz Navidad


¿Me perdonáis si emborrono la ocasión con unos ripios?
Cuando no estoy inspirado esto es lo que sale. Pero aunque les falte la poesía, no les falta el cariño y el deseo de provocar al menos una sonrisilla.
En estos tiempos de crisis, no es poco.

"Dios vuelve lo feo hermoso, y la malicia en bondad.
Dios recicla cuanto toca y limpia la suciedad;
practica el ecologismo con todo cuanto se tope
¡y hasta las hieles del alma logra volverlas sirope!"

Feliz Navidad.

lunes, 22 de diciembre de 2008

Peribáñez y el Comendador de Ocaña (1614), de Lope de Vega

Es mi comedia favorita de Lope entre las que he leído (me vienen a la cabeza Fuenteovejuna, El caballero de Olmedo y La dama boba pero creo que he leído más). Además he tenido la suerte de haber visto Peribáñez representada hace unos años magníficamente por la Compañía Nacional de Teatro Clásico en el teatro Pavón. Algunos fragmentos de esa representación pueden verse en la web de Cervantes Virtual (todo o casi todo el primer acto puede verse más o menos aquí). Es un drama de honor prototípico del teatro del Siglo de Oro, pero además es un canto al amor matrimonial y un lírico cuadro costumbrista de campesinos.
La historia está construida sobre una coplilla popular que habla de amor en la pobreza:
"Más quiero yo a Peribáñez
con su capa la pardilla
que no a vos, comendador,
con la vuesa guarnecida."
Lope le construye a esta copla las circunstancias de quién la canta y por qué y lo hace muy bien.
5/5

sábado, 20 de diciembre de 2008

Un poster un pelín provocador

pero muy divertido...
Pero probablemente no sea muy exacto porque, por ejemplo, a mí no me gusta la cerveza.

viernes, 19 de diciembre de 2008

Los habitantes de la casa deshabitada (1942), de Enrique Jardiel Poncela

Esta comedia disparatada repite muchas de las virtudes y de los defectos que pueden verse en Eloísa está debajo de un almendro: presentaciones insólitas de los personajes; un afán por sorprender al espectador que va complicando más y más la trama hasta hacerla casi imposible. Tiene momentos desternillantes y otros prosaicos y confusos porque a veces el lío se ha liado tanto que hay que desliarlo un poco para poder progresar.
La representación de "No damos crédito" a la que asistí ayer ha sido digna y muy fluida. El escenario (con todo el esfuerzo que se ve que le han puesto) se queda excesivamente casero para lo que esta obra demanda (Jardiel también quería impresionar al espectador con el escenario). El reparto en general ha estado a muy buen nivel pero tres o cuatro actores han estado sobresalientes. Si estáis en Madrid y podéis, id a verla. Lo pasaréis bien: c/ Arzobispo Morcillo, Salón de Actos de la Facultad de Medicina de la Autónoma, 19.00h.

martes, 16 de diciembre de 2008

Peñas arriba (1895), de José María de Pereda

Cuando estudiaba lo que entonces se llamaba 2º de Bup, con 16 años, el profesor de literatura nos hizo leer este libro. Algunos de mis compañeros quedaron traumatizados por ello (conozco al menos un caso). Yo, me enamoré aún más de la literatura.
Creo recordar que el libro tiene muchos momentos extraordinariamente lentos donde Pereda describe cada hoja y cada brizna por el envés y el derecho. Dicen que eso lo aleja del lector contemporáneo. Mi experiencia es que eso puede tener un efecto ascético sobre el lector.
Hay, en particular, un viaje larguísimo: el que emprende el protagonista desde Madrid a la Montaña. Es, además de interminable, un viaje hecho a desgana. Después de muchas páginas pesadas e intrascendentes, el protagonista llega a una casa de piedra, donde arde el hogar y le sirven algo caliente de comer. Y el lector descansa también con él y se repone del esfuerzo. A partir de entonces los acontecimientos tienen lugar en un pueblecillo ¡al que cuesta tanto llegar! y son, para el protagonista y para el lector, una vida nueva en un lugar perdido, como un reino escondido.
Me conmueve el prólogo, con la palpitante referencia a la trágica muerte de su hijo; y me conmueve el epílogo con su impresionante conclusión (Lo cité hace meses en el blog, aquí).
He leído Peñas arriba dos veces (la segunda en los años de la universidad) y siento que está pidiendo otra lectura, aunque tengo todavía mucho Pereda que no conozco. Leí Sotileza, que también me gustó mucho y me pareció más asequible. Leí también La Montálvez (que me interesaba por la crítica social que incluye) pero me defraudó mucho.
Se le critica a Pereda que enfrenta el mundo rural (idealizado) con la vida en la ciudad. Pero tampoco es algo exclusivo suyo: Alejandro Casona (en La barca sin pescador, por ejemplo) o Miguel Delibes (por ejemplo, en El camino) también lo hacen y no se les reprocha.

sábado, 13 de diciembre de 2008

El tiempo y los relojes

Hace unos días mencionaba una preocupación mía sobre la presión que los relojes producen sobre la vida (aquí y aquí). Hoy me encuentro una reseña en la Cope (aquí) sobre este tema y Heidegger. Lo dejo reseñado en "Villa Molina" para no olvidarme de este libro de Joan González.

viernes, 12 de diciembre de 2008

Distintas pronunciaciones del inglés

Para los que os guste el inglés y queráis afinar el oído o reencontraros con acentos que os suenen familiares. En el enlace que os dejo en esta entrada, están recogidas las grabaciones de un párrafo en inglés a cargo de hablantes de cualquier parte del mundo.
http://accent.gmu.edu/
He oído algunas y hay cosas muy divertidas, aunque no todos los ejemplos son prototípicos.
(Vía Jennifer's favorite links)

jueves, 11 de diciembre de 2008

Diálogo (1378), Sta. Catalina de Siena

Llevaba mucho tiempo queriendo leer esta obra; desde que, años atrás, leí la biografía de santa Catalina de Siena que escribió Sidgrid Undset. La Santa me había parecido humanamente extraña (sobre todo por sus ayunos increíbles y sus visiones) pero su mensaje era muy iluminador e incisivo.
El Diálogo me resultó áspero al principio, muy medieval y escolástico; nada que ver, por ejemplo, con la vitalidad de santa Teresa de Jesús (las comparo porque ambas son escritoras, místicas, mujeres y santas). Si el título de "Diálogo" implica una conversación entre Dios y Catalina, no es fácil imaginarse una conversación más impersonal. Habida cuenta de la vida llena de visiones, raptos místicos y hechos extraordinarios, esperaba un texto más apasionado, menos doctrinal y seco y sin embargo apenas hace concesiones: es hierático como una estatua románica. La Santa desaparece detrás de un mensaje de pedagogía espiritual. Pero las rigideces medievales se van suavizando poco a poco (o el lector se va acostumbrando) y el libro mejora. De hecho lo he leído entero.
Y resulta asombroso que una mujer casi analfabeta hable de la vida espiritual con tanta claridad y firmeza. Gran parte del libro es una explicación doctrinal bastante básica de algunos aspectos de la vida cristiana: la Eucaristía, la dignidad del sacerdocio, la comunión de los santos, la providencia de Dios, la tibieza...
Las referencias autobiográficas son imprecisas pero a veces se intuyen acontecimientos extraordinarios muy extraños. Me sigue resultando muy difícil hacerme una idea de cómo era santa Catalina de Siena.
3/5.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

¿Te vienes al teatro?

Si estás en Madrid los días 18, 20 y 21 de diciembre... Si no te asusta el teatro aficionado (que, en este caso además, es gratuito)... Si tienes libre la tarde a partir de las 19.00h...
Estás invitado a "Los habitantes de la casa deshabitada" de Enrique Jardiel Poncela, en el salón de actos de la Facultad de Medicina de la UAM.
Escríbeles a nodamoscredito@hotmail.com porque "Hook" había que verla con entrada (llenaron el salón de actos).
Yo iré el 18. No me entusiasma Jardiel pero me interesa ver esta obra que no he leído y me interesa aún más ver qué logran hacer los chicos de "No damos crédito".

lunes, 8 de diciembre de 2008

Treasure Island (1883), de Robert Louis Stevenson

Como estoy oyendo las grabaciones de Librivox en el coche, necesito oír libros cuyo argumento me conozca bien, porque a las distracciones por el tráfico hay que sumar las dificultades del inglés oído. Después de un libro femenino (Pride and Prejudice) me pareció conveniente equilibrar con otro masculino.
Treasure Island es un clásico particular: pertenece al universo de mi infancia, pero además hace unos diez años en el Colegio lo llevamos al teatro. Fue una representación de una hora y media y unos veinte actores (lo que nosotros llamamos una superproducción).
La adaptación teatral de la novela la hice yo mismo, así que me trabajé bastante la estructura, la caracterización de los personajes y los diálogos. Pero, en fin, ésa es otra historia.
Antes de adaptar la novela al teatro redescubrí La isla del tesoro gracias al libro Si una mañana de verano un niño (de Roberto Cotroneo), donde se le dedican una páginas llenas de cariño y sabiduría. Un libro, por cierto, que os recomiendo si no lo habéis leído: un padre que escribe a su hijo sobre el amor a la lectura.
La isla del Tesoro me gusta a trozos: me encanta el principio, hasta que "La Hispaniola" se hace a la mar. Después me vuelvo a interesar con cada encuentro entre Jim y Silver. En otros pasajes, en cambio, casi me impaciento. Añádase a esto que no me gustó cómo leía alguno de los lectores de Librivox. Aceptable experiencia, pero sin entusiasmos. Estaba tentado de ponerlo entre mis favoritos, pero lo dejo fuera.
4/5.

sábado, 6 de diciembre de 2008

"Sinceramente tuyo", de J.M. Serrat

Para ir alternando artes distintas y para tener algo que poner en el blog cuando estoy seco y ando atareado, hoy he decidido abrir una vía presentando mis canciones favoritas. He hecho una lista de 10 en español. No he sido capaz de jerarquizarlas. Empiezo con esta.
Me gustan los cantautores (digo esto mientras encomiendo a Dios a Joan Baptista Humet, que acaba de fallecer). Creo que me gusta más una canción por la letra que la música. Por eso me gustan muchas canciones que son más bien prosaicas. Y "Sinceramente tuyo" de Serrat es un ejemplo. Parece un ejercicio literario, quizás excesivamente.
No es una canción desconocida. Sé que no os estoy descubriendo ningún "mediterráneo", pero os la dejo.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Vania in 42nd Street (1994), de Louis Malle

La película (Vania en la calle 42) es una grabación de un ensayo general de El tío Vania de Chejov en un teatro medio en ruinas en Nueva York.
He descubierto con sorpresa que el director, Louis Malle, dirigió también una película que en su día me pareció interesante: Au revoir, les enfants (Adiós, muchachos). Hoy la recuerdo como un poco pesada.
Los protagonistas se reúnen en ese teatro de la calle 42 y, aparentando ser ajenos a la grabación, se ponen sencillamente a representar a obra. Sin efectismos, sin vestuario, sin casi nada más que el texto y la actuación, el espectador (al menos, a mí me sucedió) entra completamente en la representación.
Muy bien Julianne Moore. Su personaje es de una belleza fría pero magnética y su mundo interior resulta ambiguo y misterioso. Ya comenté alguna otra vez (aquí) que esta actriz me impresiona.
4/5

domingo, 30 de noviembre de 2008

Regreso a "Journey's End"

En plan Quijote, yo a lo mío: a colocaros un nuevo "bloque" sobre esta obra de teatro. El caso es que he descubierto en Youtube que en Portsmouth se hizo una representación en el mes de octubre. Afortunadamente me he enterado a toro pasado y así no he sufrido pensando en que me la estaba perdiendo.
Os dejo un breve fragmento (de los cuatro que allí aparecen). El Coronel llega al refugio con la ingrata tarea de anunciarle al Capitán Stanhope que debe organizar inmediatamente una misión suicida. Nótese la reticencia del Coronel y el estoicismo con que Stanhope asume la tarea.

sábado, 29 de noviembre de 2008

Educar el gusto

Hace tiempo un amigo me contó una anécdota de su juventud. Su padre le puso una vez delante de un cuadro y le preguntó si le gustaba. Como mi amigo tardó en responder, su padre le dejó sentado frente al cuadro: "avísame cuando te guste".
El padre quería que su hijo entendiera que el gusto necesita educación y que si algunas obras (maestras) nos resultan inaccesibles, el problema está en nosotros.
¿Y esto a qué viene?
A que he empezado a leer una novela de las que mi amigo catalogaba de maestras: Los idus de marzo, de Thorton Wilder.
Es la segunda vez que la leo. La primera vez no me entusiasmó pero siempre he recordado lo que mi amigo me dijo sobre ella y quiero volver a ponerme a prueba.
De Thorton Wilder leí con admiración una obrita breve de teatro: The happy journey, y con cierta indiferencia la novela de El puente de San Luis Rey.

jueves, 27 de noviembre de 2008

Madrid


Madrid 2008 from Timelapses.TV on Vimeo.
Un interesante vídeo sobre Madrid, descubierto en La huella digital. Es breve. Espero que os guste. El fotógrafo, el periodista que lo enlaza y yo que os lo sirvo, somos todos coruñeses. ¿Y tú, lector?

martes, 25 de noviembre de 2008

Divertirse hasta morir (1991), de Neil Postman

El invento de la imprenta dio lugar a una cultura discursiva cuyo esplendor se sitúa en los siglos XVIII y XIX. Los inventos del telégrafo, la fotografía, y sobre todo la televisión e internet ha dado lugar a una cultura visual, fragmentaria, donde prima el entretenimiento.
El discurso político se desplaza de los contenidos hacia la imagen (eslóganes y no argumentos, mensajes de tres minutos...). El aspecto físico se covierte en elemento determinante en muchas profesiones. Y el periodismo genera un ansia de novedades irrelevantes: noticias impertinentes, que apenas afectan a nuestras vidas, si acaso a nuestro ánimo.
Queremos que nos entretengan, pasar rápido de una cosa a otra (como las noticias de un telediario) y nos volvemos impacientes e intolerantes si las cuestiones se complican o alargan. El afán de estar informados, en gran medida, es mera curiosidad.
Me reafirma en mi propósito de no ver ni el telediario.
Curiosidad: He descubierto casualmente que un afamado guitarrista inglés: R. Waters escribió en los años ochenta un LP (Amused to death) sobre este libro. He oído una canción y las letras son difíciles y la música, oscura. Un aire a Pink Floyd. No para mí.
Un par de citas del libro que he puesto en "Villa Molina" anteriormente: aquí y aquí.
4/5

lunes, 24 de noviembre de 2008

The Emperor's Club (2002), de Michael Hoffman

Puse esta película entre las medianejas que tratan sobre educación porque me disgustó mucho un punto importante del argumento.
Las películas (como las obras de teatro) exageran inevitablemente aspectos de la realidad para desarrollar rápido un conflicto y poder resolverlo en poco tiempo y a mí me desagradó el retrato caricaturesco del padre del protagonista. Sin embargo, no es algo importante. De hecho, más caricaturesco es el padre que aparece en Dead Poet's Society (El club de los poetas muertos) y la película me pareció más interesante.
Lo que me resulta antipático en El club de los emperadores es todo el final: la fiesta de reencuentro de los personajes. Un concurso cultural sobre el mundo clásico tiene sentido en la etapa escolar pero es un acontecimiento forzado y ridículo entre profesionales. Más ridículo aún es que alguien recurra a la trampa en esa reedición. Y muy, pero que muy ridículo, el sistema empleado para copiar y la manera en que se descubre todo. Torpísimo.
Además de que en The Emperor's Club se propugna un cierto rigorismo moral cuando se censura con tanta dureza al profesor por haber alterado un poco la nota de un examen y haciéndolo responsable por ello en alguna medida de los acontecimientos posteriores. Me parece (quizá no lo sea) un resabio de puritanismo. En cualquier caso transmite sofoco.
3/5.

viernes, 21 de noviembre de 2008

Pride and Prejudice (1813), de Jane Austen

Conocí a Jane Austen gracias a la película Sense and Sensibility (1995), de Ang Lee, protagonizada por Emma Thompson. Después de verla me animé a leer Orgullo y Prejuicio, que me gustó mucho. Más tarde fracasé en mi intento de leer Emma (abandoné empalagado al poco de empezar).
Posteriormente, de Orgullo y Prejuicio he visto además una serie de la BBC (extraordinaria) y una aceptable película de Joe Wright, donde a mi parecer la novela está bien resumida y estupendamente ambientada pero en la que no me convence nada la caracterización de Keira Knigthley como Elizabeth Bennet.
Ahora lo que he hecho ha sido oír la versión de Librivox, en la que voluntarios leen en voz alta el libro. Durante cuatro meses, mientras correteaba haciendo deporte o mientras conducía, he ido oyendo discontinuamente las trece horas que dura la grabación. Muy buenas.
Me ha divertido mucho el tono retórico de los diálogos que hace que una conversación amorosa parezca una oposición a la cátedra de metafísica. Se me ha hecho, en cambio, excesivamente ridícula la caracterización de Lydia y de Lady Catherine de Bourgh. No obstante, otras parodias (como la de Collins o Mrs. Bennet) siguen haciéndome gracia.
Como es difícil prestar la atención debida si se está haciendo otra cosa a la vez, estoy seleccionando de Librivox obras que conozco bien. Después de Pride and Prejudice, la emprendo con The Treasure Island.
5/5.

jueves, 20 de noviembre de 2008

La televisión nos fagocita

Los educadores, desde la primaria hasta la universidad, están aumentando el estímulo visual en sus lecciones; reducen el volumen de explicaciones a las que sus alumnos deben atender; confían menos en la lectura y en los trabajos escritos; y, de mala gana, están llegando a la conclusión de que el principal medio para conseguir el interés de los estudiantes es el entretenimiento.
(Neil Postman, Divertirse hasta morir)

miércoles, 19 de noviembre de 2008

La Selectividad de 2010

Dice la nota de prensa del "Ministerio de educación, política social y deporte":
"La nueva selectividad será más objetiva, exigirá a los estudiantes más responsabilidad y permitirá mejorar sus resultados".
Traducción: será más fácil aprobar.
Quizá no percibáis el trasfondo pedagógico que motiva estas reformas, pero aquí estoy yo para desenmascarar estas complejidades: si hay mucho suspenso, escríbase aprobado. Muerto el perro, se acabó la rabia.
Es parecido a los reformistas morales que deciden suprimir el concepto de pecado antes que corregirse.

martes, 18 de noviembre de 2008

Un paseo por la Roma de los Césares

Google Earth te permite pasear por la Antigua Roma. Aquí os enlazo un vídeo promocional.
http://jenniferslinks.blogspot.com/2008/11/google-earth-now-has-ancient-rome.html
Os pongo un link a un blog de EE.UU. donde a su vez tenéis un link a un vídeo de Youtube.
En fin, todo es un poco chapucero y complicado pero es que donde estoy no tengo acceso a Youtube y, además así conocéis "Jennifer's links" que está muy bien.

sábado, 15 de noviembre de 2008

Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid

Si alguien va a la entrada anterior del blog (Ésta), descubrirá un comentario de felicitación (¡gracias!, ¡gracias!) de El Embajador en el Infierno. Dice el dicho comentario que si puedo ampliar la entrada original y, como suele decirse...: "Me alegro de que me hagan esa pregunta". ¿Que si puedo ampliarla? Podría hacer una tesis sobre ello (no sé si sabéis que tengo una tesis empantanada desde hace años, ¡ay!).
Aquí van los datos más significativos referidos al hecho:
1.- Entrada en Magistramater (18-VII-08) en la que le sugiero leer "Journey's End", Carol echa un piropo a lo acertado de mis sugerencias (100% hasta entonces, gracias a una única sugerencia) y avisa de que lo leerá: aquí.
2.- Entrada en Magistramater (11-XI-08) en que anuncia que, con motivo del día del Armisticio, concluye sus estudios sobre la Primera Guerra Mundial y yo le reprocho, en un breve comentario, que lo haga sin haber leído antes "Journey's End". Ella responde en otro comentario anunciando una prórroga...: aquí.
3.- Entrada en Villa Molina (25-IX-07) donde explico cómo descubrí "Journey's End" y cómo la traduje e intenté publicarla: (aquí). En esta entrada el vídeo enlazado de Youtube ya no funciona.
4.- Entrada de Villa Molina (28-I-08) donde se cuenta el argumento de Journey's End: aquí.
5.- Entrada de Villa Molina (4-VII-08) presentando un fragmento tres minutos (en inglés) y anunciando que he hecho una adaptación: aquí.

Nota final para el Embajador: Como ves, el tema traía su historia. No conozco ninguna edición en castellano (aunque creo que hay una argentina de los años 30 que no encontré). Yo lo leí y fotocopié (¡chisst, que nadie nos oiga!) de un ejemplar de la Biblioteca de Filología Inglesa de la Complutense Tengo una versión íntegra en castellano en Word que ocupa 34 folios. Si te interesa, me la pides: puedespasar@gmail.com.

viernes, 14 de noviembre de 2008

A un lado y otro del océano

Dejadme compartir con vosotros un detalle de vanidad.
En uno de los blogs en inglés que suelo leer con más ilusión, dejo alguna vez alguna sugerencia. Me mido mucho en esto de los comentarios pero a veces no me resisto.
Además de que así intento corresponder a lo mucho que recibo.
Pues bien, ayer fui el protagonista principal (a medias con Yo-yo Ma) de un post.
Para fardar, os dejo el link, por si queréis ver qué famoso soy.
La recomendación que le había hecho a Carol era "Journey's End" de R.C. Sherriff. Ella sacó el libro de una biblioteca para leerlo y pone la hoja de registro como ilustración de su entrada. La última vez que se había prestado el libro había sido en 1940. Ahí es nada.



miércoles, 12 de noviembre de 2008

Huygens: culpable de inventar el reloj

A la espera de vuestras aportaciones sobre el tema, hoy he dado otro paso adelante en la fecha y responsable de la fechoría del cronometraje. Tengo al culpable: Christian Huygens (1629-1695), holandés, discípulo de Descartes. Mi fuente: la Historia sencilla de la ciencia, de Comellas.
Dice allí, de él:
En París publicó Horologium oscillatorium, en que da cuenta del descubrimiento del reloj de péndulo. Galileo, descubridor de la ley del péndulo, se había esforzado inútilmente en construir un reloj. Huygens, mejor mecánico, no solo hizo relojes, sino que inventó el péndulo compuesto, que corrige la dilatación de la longitud del péndulo por efecto del calor, con lo cual sus oscilaciones son isócronas bajo las más diferentes temperaturas. ¡Y muy poco después descubrió el reloj de resorte! Mediante un muelle en espiral, logró un movimiento constante de la maquinaria sin necesidad de péndulo. Un reloj de resorte es transportable, y puede llevarse de cualquier forma, caminando, o bien a bordo de un navío. Naturalmente, necesitaba aún muchos perfeccionamientos antes de que un reloj así pudiese marchar de forma satisfactoria.
¡Una fechoría! ¿Me oyes, Christian? ¡Una fechoría! Ya no se entra a trabajar de mañana sino a las 8.30 a.m. (es un decir). Y detrás del reloj vendrá encima el invento del despertador. Adiós al canto del gallo y a la caricia de la Aurora. ¡¡Tataríí!! Son las 6.45 a.m. ¿Es el reloj realmente un avance de la humanidad? ¡Si nos ha estresado a todos!

martes, 11 de noviembre de 2008

El tiempo como realidad en sí

…el reloj produce el efecto de disociar el tiempo de los acontecimientos humanos y de esta manera alimenta la creencia en un mundo independiente de secuencias matemáticamente mensurables. (…) En este proceso, hemos aprendido a ser irreverentes hacia el sol y las estaciones, dado que en un mundo hecho de segundos y minutos, se suplanta la autoridad de la naturaleza.
(Neil Postman, Divertirse hasta morir, pg. 17)

Me encontré esta cita en el interesante libro que estoy leyendo. Siempre me ha interesado el efecto que el reloj tiene en la vida humana. Siempre me ha resultado especialmente desagradable verme sometido a su dictadura. Muchas veces he imaginado con añoranza épocas de la historia en que el tiempo no se podía medir con precisión. Esta parcelación cuadriculada del día que los relojes crean permite una prodigiosa exactitud y facilita sincronías, pero genera por contra estrés y tensión sobre las acciones (p.ej. “te quedan sólo cuatro minutos…”).
¿Alguien puede sugerirme alguna lectura al respecto?

sábado, 8 de noviembre de 2008

Érase una vez (2008), de Julián Larrauri

Tengo el honor y el orgullo de presentaros el primer cortometraje animado de Julián Larrauri.
Se trata de un antiguo alumno al que, once upon a time, di clases de Lengua y Literatura.
No quiero parecer presuntuoso, pero es muy probable que gracias a mis interesantes clases de Lengua aprendiera a dibujar tan bien.
El cortometraje es ingenioso, divertido y amable, como lo es su autor. Espero que os guste. ¡Son sólo cinco minutos!
Difundidlo todo lo que podáis para que le llegue a un mecenas.

lunes, 3 de noviembre de 2008

La ladrona de libros (2007), de Markus Zusak

Me animó a leer este libro el comentario de Eduardo (aquí), hombre de ordinario prudente. Tenía ciertos recelos, porque suelo tener recelos con los best sellers, y además trataba --¡otra vez!-- de la Alemania nazi. Las cincuenta primeras páginas se me hicieron muy cuesta arriba. Después la lectura empezó a ser fluida. En torno a la página 200 la novela pasó a ser muy interesante. El libro crecía. A partir de la 300, se me empezó a atascar y he tenido que plegar velas y sacar los remos porque, además, no se termina hasta la pág. 550: he remado mucho, pero no me arrepiento del esfuerzo. Está bien.
El estilo es curioso, lacónico, entrecortado. El libro se narra desde una perspectiva original. Desde el principio el autor juega a adelantarle al lector acontecimientos futuros. No suele tratarse de anuncios explícitos; son, más bien, frecuentes mensajes ambiguos que, como las profecías, se comprenden mejor a posteriori. Esa sorprendente manera de escribir fomenta la inquietud del lector y a mí se me ha ido haciendo antipática, porque me disgusta que me intranquilicen.
La historia tiene como protagonista a una niña alemana; es una historia dramática pero la manera de narrar intenta desdramatizarla intencionadamente.
4/5.

jueves, 30 de octubre de 2008

"Hook", de No damos crédito

Os avisé de que la compañía "No damos crédito" iba a representar Hook en la facultad de Medicina de la Autónoma de Madrid; os anuncié que asistiría y ahora quiero haceros saber que estuve y me lo pasé muy bien. Duró dos horas, más o menos, lo que es un auténtico atrevimiento. En esas dos horas hubo bailes, canciones, peleas de espadachines y muchas cosas más.
Se trataba de una versión teatral de la famosa película que protagonizó Robin Williams. Una consecuencia de esto es que resulta un espectáculo muy divertido, lleno de juego, de imaginación y de colorido. En el lado negativo, para mi gusto, es cierta falta de unidad: la obra resulta un agregado de escenas, un poco collage.
Me impresionó la cantidad de actores y actrices que participaron (¿cuarenta?) entre la familia de Peter Pan, los piratas, los niños perdidos e incluso los indios. Mucho mayor "haciendo el indio". ¡Digno de admiración!
Unas doscientas cincuenta personas entre el público. Lleno. Divertidísimos los niños pequeños que asistían al espectáculo porque lanzaban comentarios espontáneos conmovedores: (¡Qué malo es garfio!, ¡Qué guarrete!, etc.).
Muy bien. Muy trabajada.
Para Navidades prometen Los habitantes de la casa deshabitada, de Jardiel Poncela.

lunes, 27 de octubre de 2008

14 películas sobre educación

¿Puedo lloriquear un poco? En realidad, más que quejarme, necesito disculparme. Lamento tener tan abandonado el blog. Voy un poco desbordado de trabajo, he cambiado de ordenador, tengo problemas con la conexión a internet... En fin. Que lo siento.
Pues un síntoma más de mi abandono es que las pocas entradas que saco a la luz van "de aquella manera" (es decir: sin terminar).
Saqué un listado de películas sobre temas educativos (aquí). Poca cosa, ya veis. Pero encima con olvidos clamorosos. Y quería arreglarlo un poco. El olvido más grave es un interesantísimo documental alemán del que creía haber hablado en el blog, pero no consigo recordar dónde y que vale la pena, verdaderamente: Rhythm is it! (Esto es ritmo, 2004).
Otro día, si acaso, cuando tenga tiempo, os cuento un poco sobre él.

jueves, 23 de octubre de 2008

Hoy, gran estreno

El tiempo pasa volando y yo no paro de corregir exámenes. Voy un pelín desbordado y desatiendo el blog.
Os recuerdo, sin embargo, que estabais invitados al teatro: aquí la invitación. Y que hoy es el estreno. Yo asistiré mañana, D. m.
Perdonad, lectores habituales... (if any), el débil estado de salud del blog.

martes, 21 de octubre de 2008

Revolviendo en la basura

Perdonad que vuelva sobre un tema tan desagradable (el aborto) pero tan importante. Es que me he encontrado un comentario acertadísimo de El embajador (aquí) sobre lo que tiramos a la basura y lo pongo, también para dar señales de vida.

viernes, 17 de octubre de 2008

13 películas de temas educativos

De lo que recuerdo haber visto.
Las que me parecen muy interesantes: The miracle worker (El milagro de Ana Sullivan), The Ron Clark story, Freedom writers (Diarios de la calle), Hoy empieza todo y El club de los poetas muertos.
Segunda fila: The man without a face (El hombre sin rostro), Ser y tener, Ni uno menos, Los chicos del coro, The Emperor's Club (El club de los emperadores), Good bye, Mr. Chips (Adiós, Mr. Chips).
Las que no me gustaron: Dangerous minds, Mona Lisa's smile.

martes, 14 de octubre de 2008

Cada época tiene sus criterios de censura


Aquí quien más quien menos tiene alguna cosa que censurar. Hoy, según parece, lo que resulta verdaderamente inadmisible es que alguien salga fumando en un sello de correos. ¡Hay que estar muy paranoico!
Tomado de Happy Catholic.

viernes, 10 de octubre de 2008

Recuerdo inquietante (1928), de Maurice Baring

Creo que ya conté en el blog que había encontrado en la biblioteca de mi colegio un volumen de las obras completas de Maurice Baring. Estaba entonces traduciendo The rehearsal al castellano (mi comentario, aquí). Acababa de descubrir también que se trataba de un escritor inglés, converso al catolicismo y amigo de G. K. Chesterton, y me pareció todo una sorprendente conjunción de elementos. Me propuse leer alguna novela del volumen y empecé por ésta: Recuerdo inquietante. La causa de la elección: era la más breve del volumen.
No me ha gustado.
El argumento es más o menos que un escritor intenta enamorar a una mujer para apartarla de un joven pintor. Luego descubre (o cree descubrir) que en realidad ella finje estar enamorada del pintor para atraerle a él. Luego descubre (o cree descubrir) que en realidad él mismo está enamorado de ella, pero ella no de él, o sí, o ya no sé exactamente quién dice que sí o por qué lo dice. En fin, un lío muy lioso y muy artificial. Niebla de Unamuno resulta menos pretencioso.
2/5

lunes, 6 de octubre de 2008

Re-conocimientos

En la primera página de la primera novela que leo de Maurice Baring (Recuerdo inquietante), aparece una idea que ya había leído en la única obra de teatro suya que conozco (The rehearsal).

Leo una página y reconozco cosas. ¡Qué extraña coincidencia!

¡Qué ironía que un artista, cuya obra haya sido hasta determinado momento considerada seria y sólida, emplee de pronto un lenguaje festivo que pueda a veces llegar a ser vehículo de su obra maestra! Cervantes escribió Don Qujote para distraer el tedio de sus horas de cárcel, y posiblemente Shakespeare escribió algunos de sus más bellos pasajes a instancias de un actor importuno creído de que su parte era demasiado corta.

El final me suena a barbarismo del traductor, pero yo quería recordar que esta idea la utilizó Baring como ya señalé aquí.


jueves, 2 de octubre de 2008

Una canción para el verano (1997), de Eva Ibbotson

Una canción para el verano (A song for summer) es una novela romántica ambientada entre Austria e Inglaterra en las vísperas de la II Guerra Mundial.
La prosa es muy rápida, describe apenas uno o dos detalles significativos y sigue discurriendo llena de inventiva. Los diálogos, también rápidos, son inteligentes.
Los personajes, sin embargo, son distantes, esquemáticos, y la autora los zarandea, los lleva de un lado para otro, hasta convertir la novela en una especie de historia artificial, como de muñecas con disfraces de quita y pon.
La protagonista es una chica joven, muy hermosa, muy lista, muy generosa, etc. Un personaje así (y todos los personajes en la novela son muy exagerados) amenaza la verosimilitud de cualquier historia. Si, encima, se trata de una historia de amor...
No la abandoné, pero estuve tentado.
2/5.

lunes, 29 de septiembre de 2008

Palacio, injustamente olvidado

Las tesis doctorales de Literatura española sobre autores de segunda fila (no suelen hacerse tesis sobre Cervantes o Calderón, lógicamente), suelen empezar diciendo que el autor en cuestión "ha sido injustamente olvidado".
Esto no es una tesis doctoral. Armando Palacio Valdés no es un autor de segunda fila y él sí ha sido injustamente olvidado.
De Armando Palacio Valdés hay pocas obras fáciles de encontrar. Se editan José (Cátedra), La espuma (Castalia) y La aldea perdida (Austral), pero incluso éstas a veces están agotadas. Yo conseguí en la Cuesta de Moyano ediciones antiguas de algunas otras. Así he podido leer también La hermana San Sulpicio, La fe, La alegría del capitán Ribot, El cuarto poder, Tristán o el pesimismo, Riverita y ahora Maximina. Tengo dos o tres más esperando. En agosto, en una tienda de libros usados de La Coruña, compré por dos euros El maestrante. He leído alguna crítica muy adversa sobre esta novela pero al menos la leeré en una buena edición. Maximina, he tenido que leerla, en cambio, en una edición infame de la colección Austral, de letra minúscula y con fallos de impresión. Leerla ha sido una tarea hercúlea y he arriesgado la vista en el empeño.
Ahora me ilusiona lograr un volumen de Obras Escogidas (editorial Aguilar, encuadernado en piel) donde figura alguna otra más.

jueves, 25 de septiembre de 2008

En África piden ayuda

Crispal transmite una petición de ayuda desde el Congo. Yo aprendo mucho con su blog (y me lo paso muy bien) y, como pide que la rebotemos, me siento en la obligación. Por si alguien pasa por aquí y puede echar una mano, os pego el link:
http://crispal.blogspot.com/2008/09/llamamiento.html

martes, 23 de septiembre de 2008

Los amigos de la muerte

El gobierno de Zapatero se lanza a marchas forzadas a aprobar el aborto libre. De vez en cuando mencionan también la eutanasia, incluso defienden el suicidio y les pirra la investiación sobre embriones humanos...
Estos progres tienen un serio problema con la vida y su soberbia les lleva a imponérselo a todos.
¡Oye, Zapatero, déjame vivir!, ¡déjales vivir!: que los demás no tienen la culpa de tus amarguras.
¡Qué sociedad más triste tenemos y qué siniestra va a ser!

domingo, 21 de septiembre de 2008

Invitados al teatro

Luis (antiguo alumno) me pasa esta invitación para el teatro:

Obra: "Hook"
Compañía: No damos crédito.
Lugar: Aula Magna de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Madrid. C/ Arzobispo Morcillo s/n
Días: 23, 24, 25, y 26 de octubre.
Hora: 19.00
Precio: gratis.


Os invito a ir. En el cartel figuran unas fechas de una representación anterior. Estamos hablando de octubre, ¿vale? (no digáis que lo avisan sin tiempo).
Si echáis un ratillo por Youtube, hay vídeos del evento.
Es teatro. Compensa. Recompensa.

viernes, 19 de septiembre de 2008

Maximina (1887), de Armando Palacio Valdés

Maximina es la continuación de Riverita. Riverita es una novela de formación (infancia y juventud del protagonista); Maximina arranca donde otras novelas concluyen: con la boda.
Miguel Rivera es un hombre bien situado en la sociedad madrileña, pragmático, un poco exaltado y un poco cínico y descreído. Su mujer, Maximina, es jovencísima e ingenua, hermosa, sensible y piadosa, casi una niña. Maximina encaja con dificultad en la sociedad urbana dominada por las apariencias y la afectación. Es un remanso de idealismo y amor limpio en un entorno mundano. Como un don Juan ante doña Inés, Miguel contempla desconcertado el amor que le tiene su mujer y percibe que se encuentra ante un don de Dios. Maximina era también el nombre de la esposa de Armando Palacio Valdés, fallecida dos años antes de publicar esta novela.
El libro avanza, sin grandes brillos ni oscuridades, haciendo costumbrismo de la vida burguesa del Madrid de la segunda mitad del sg. XIX, más bien anodino, hasta que afrontamos el final. En las últimas treinta páginas reúne el autor varios acontecimientos apasionados (algunos en los que se percibe la fuerza de lo autobiográfico) y la novela gana mucho peso y entidad. Me deja un buen recuerdo.
4/5.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

¿Perdonar a los prisioneros?

Y entonces la hiena comenzó a reír. ¿De acuerdo con el cambio? ¿De acuerdo con que su enemigo se convirtiera en deán y recibiera mil doscientas libras al año? Cuando Medea describe las costumbres de su país de origen (y cito de la edición de Robson), le asegura a su atónito oyente que, en su tierra se comen a todos los prisioneros. “¿Vosotros los perdonáis?”, pregunta Medea, a lo que el gentil griego responde: “Pues claro que sí”. “¡Pues nosotros nos los comemos!”, afirma la de la Cólquida con rotunda energía. La señora Proudie era la Medea de Barchester, y pensaba comerse al señor Slope. ¿Perdonarlo? ¿Sólo librarse de él? ¿Hacerlo deán? Eso no era lo que hacía la gente como ella con los prisioneros en su país. Que no esperara el señor Slope semejante misericordia de ella, porque lo iba a roer hasta los huesos.
(Anthony Trollope. Las torres de Barchester)

lunes, 15 de septiembre de 2008

Things we lost in the fire (2007), de Susanne Bier

Las cosas que perdimos en el fuego
Susanne Bier,esta cineasta danesa, me había impresionado con Después de la boda y ahora ha vuelto a hacerlo, más todavía, con esta película, grabada ya en Estados Unidos y en inglés.
Tanto en la película anterior como en ésta elige como protagonistas insólitos matrimonios felices, de esos que dan envidia por su estabilidad y el amor que se manifiestan. Y a ese matrimonio lo zarandea con la adversidad. Alrededor encontramos los restos del naufragio social: personajes solitarios, desorientados, vidas rotas... y los acontecimientos fuerzan el encuentro de esos dos universos (el mundo feliz y el desolado).
En lo que se refiere a sus personajes, esta mujer tiene una "mirada cervantina": todos sus personajes están dotados de una gran dignidad, todos son amables, por muy "hechos polvo" que parezcan. Y además sus historias tratan precisamente de redenciones.
Los guiones son morosos, detallistas, muy medidos. La estructura temporal se rompe con frecuencia, volviendo al pasado una vez y otra, pero no es una muestra de ingenio o de efectismo. Es que va dando vueltas a la misma situación pero en cada vuelta sabemos más. Esa densidad admira; es un gozo para el espectador. Sana el daño causado por el ambiente de superficialidad generalizada y, en particular también, por tanto cine superficial.
Me disgusta un poco que en sus películas sea también recurrente la indiscreta filmación de intimidades conyugales. In-necesario. Por lo demás im-presionante.
5/5.

sábado, 13 de septiembre de 2008

Las torres de Barchester (1857), de Anthony Trollope

He podido comprobar que Trollope es un escritor muy fino y divertido. Es un digno seguidor de Thackeray. En esta novela (la primera de Trollope que leo hasta la fecha) el argumento no es importante, a veces incluso lo desvela el propio autor. Su novela es un reflejo de la vida social: que si tal clérigo consigue o no cierta parroquia, que si cierta viuda con buena dote se casa con éste o con aquél: poca cosa; una ocasión para analizar personalidades, describir maniobras, errores, malentendidos y aciertos, y buenos diálogos. Hablamos, claro, de clases altas provincianas que viven de rentas y beneficios, como suelen ser los protagonistas de las novelas inglesas del XIX. La lectura no era apremiante, no me"enganché", pero siempre he vuelto al libro con ganas (¡y eran 600 páginas!). Trollope me ha ganado como lector (y hay mucho Trollope, aunque en español poco).

Una cita del libro aquí. Otra aquí. 4/5.

jueves, 11 de septiembre de 2008

¡A la carga!

Hoy empiezan las clases. Retomando la imagen de Sísifo de la que hablaba Bueb (aquí) en su Elogio de la disciplina, durante el verano se ha venido abajo la pelotita y ahora toca volverla a subir.

Tomo aire, me mentalizo y... ¡a por ellos!

Tengo casi las mismas horas de clase que cuando empecé a trabajar. Tengo mucha más experiencia, un poco menos de ilusión y bastante menos de resistencia física. Va a ser un curso duro (todos lo son). Espero que no me falte la sonrisa.

martes, 9 de septiembre de 2008

Criticar no es difícil

Es tan fácil condenar --dijo el señor Arabin, continuando con el hilo de sus pensamientos--. No se me ocurre vida más agradable que la de un periodista o la de un destacado miembro de la oposición, siempre arrojando acusaciones contra quienes están en el poder, siempre mostrando el peor lado de las cosas, siempre encontrándole faltas a todo, siempre indignados, sarcásticos, jocosos, moralistas o altaneros, siempre maldiciendo con falsas alabanzas o machacando con descaradas calumnias. No hay cosa más fácil de hacer cuando el crítico no es responsable de nada. Usted condena lo que hago pero, póngase en mi lugar y veamos si, al girar las tornas, no la puedo condenar yo a usted.
(Anthony Trollope. Las torres de Barchester)

domingo, 7 de septiembre de 2008

Una buena crítica de Botchan

Me pasa Inma una reseña como Dios manda de Botchan , la novela japonesa de principios de siglo XX que leí este verano. Es una buena crítica (aquí), no como la mía. Y la añado a la entrada que hice en su día, para que la gente aprenda.

viernes, 5 de septiembre de 2008

El varón vuelve a la cueva

Os lo contaba el otro día (aquí). Los chicos están sensiblemente más perdidos que las chicas en el bosque de la ESO. Dentro de los datos, lamentables, del fracaso escolar en España (sea esto del fracaso lo que sea... ¡a saber a qué están llamando fracaso!); dentro de esos datos, digo, los resultados de los chicos son peores que los de las chicas.
Echad si no un vistazo a esta referencia (aquí).
Por si se pierde el enlace, os dejo la cita en la que me he fijado:
"...la estadística se ensaña principalmente con los estudiantes varones ya que el 48,1% de esta comunidad [Comunidad Valenciana] no consigue sacar adelante el graduado escolar frente a las estudiantes, con un 30,8% que no llega."
Los varones, acomplejadillos, se dedicarán a hacer el payaso o el gamberro. Es casi un 20% de diferencia dentro de la misma Comunidad. Es el futuro que viene.

miércoles, 3 de septiembre de 2008

El camino a casa (1999), de Yimou Zhang

He vuelto a ver la película este verano y me ha vuelto a gustar mucho. Es una maravillosa historia de amor, pobre y simple, en China, entre un maestro rural y una campesina. La película es un prodigio de colores, el paisaje es espléndido y los personajes son pocos y humildes pero el amor que se tienen es tan hermoso que dignifica al espectador, a la humanidad entera.
He visto otras películas de Yimou Zhang (Ni uno menos y Hero, por lo menos, que recuerde), pero esta es mi favorita. Y además se trata de un homenaje a un profesor.
5/5.

lunes, 1 de septiembre de 2008

Ya estoy aquíííí

Estoy de vuelta

Empecé este blog en septiembre pasado. Salvo excepciones, fui poniendo una entrada por día hasta que llegó el mes de julio. Desde entonces, he caído en el desorden y la pereza mental. Pido disculpas al que se haya pasado por aquí sin encontrarme.
Ya estoy de vuelta. Si no bueno, intentaré al menos ser regular.

domingo, 10 de agosto de 2008

Nosotros, los profesores (2007), de María García Iralburu

La autora repasa los fundamentos teóricos de la labor educativa. Define, clasifica, puntualiza, avanza con criterio sistemático, pero a la vez con brevedad.
Se dirige los profesores, para ayudarnos a perseverar y a mejorar, recordando los principios que deben regir su actuación: condiciones naturales necesarias, preparación conveniente, modo de actuar.
El libro recuerda cuestiones básicas con el fin de que, teniendo la teoría bien clara, la actuación práctica del profesor encuentre una referencia: sigue el principio de que nada hay más práctico que una buena teoría. La razón de esto es que toda práctica educativa encierra un planteamiento teórico (aunque no sea consciente). Por su parte, toda teoría tiene luego consecuencias prácticas.
Me recordó un poco a otro libro que leí hace poco: Aprobado general, de Juan Carlos Eizaguirre (mi comentario, aquí). El otro era más práctico, pero me gustó más éste. Ya tengo ganas de releer los subrayados que le he hecho. 4/5.

viernes, 8 de agosto de 2008

Botchan (1906), de Natsume Sōseki

Sorprendente novela japonesa de principios del sg. XX. El narrador es un joven de Tokio, impulsivo e insensato, que consigue un puesto de profesor en un colegio mediocre de un pueblo japonés perdido.
La narración es lacónica, disparatada, empieza despertando curiosidad y no deja de asombrar hasta el final. Me recordó un poco a El Lazarillo de Tormes.
El protagonista llega lleno de recelos a un pueblo rural; se burla interiormente de todas las personas que conoce y recibe, a su vez, muchas burlas. Este ambiente de engaños y desconfianza se acrecienta progresivamente degradando incluso al propio narrador, como en el Lazarillo.
No sabía qué hacer. Francamente, debo confesar que aunque me sobre el valor, lo que a veces me falta es algo de inteligencia. No tenía ni la menor idea de qué hacer. Pero, aun así, no estaba dispuesto a que me tomaran el pelo. Dejar las cosas como estaban significaba rendirme. Seguro que acababan diciendo que era un gallina de Tokio.
3/5.
[Edito para añadir una buena referencia: aquí os dejo una crítica documentada del libro.]

miércoles, 6 de agosto de 2008

Para acabar con las enfermedades

El diagnóstico prenatal del Síndrome de Down conlleva el aborto provocado de 9 de cada 10 nonnatos.
La denuncia procede de la Asociación para la Defensa de la Objeción de Conciencia (y puede verse aquí). En su nota, afirman con razón:
Resulta paradójico (...) considerar una buena política sanitaria, la de atajar la prevalencia de una enfermedad acudiendo al expediente de eliminar a los enfermos.
Lo supe por Óptica libre (aquí)
Estamos mal.

sábado, 2 de agosto de 2008

La profesión del profesor...

Relacionado con lo que comentaba antes (aquí) al hilo de The Ron Clark story, sobre el hecho de que el profesor extraordinario se deja la vida en el empeño, me llamó la atención este comentario de María García Amilburu en el libro que estoy leyendo. No resuelve el tema pero sugiere cierta moderación:
Por lo que respecta a la mentalidad --al modo personal de ver la realidad, de afrontar las cuestiones, etc.--, es muy importante conseguir una fuerte unidad entre la identidad personal y la identidad profesional como docente. Pero en lo que atañe a la distribución concreta del tiempo --cada día, cada semana, cada mes, cada año--, es preciso establecer una clara distinción entre "la profesión" y "la vida personal". Si no se marcan esos límites --todo lo flexibles que sea necesario, pero límites al fin y al cabo-- acabarán deteriorándose la salud física y mental, las relaciones familiares y de amistad, y toda la vida se irá empobreciendo a causa de una excesiva implicación emocional con los alumnos y una mal entendida dedicación a la profesión docente como forma de vida.
(María García Amilburu; Nosotros, los profesores)

jueves, 31 de julio de 2008

The Ron Clark story (2006), de Randa Haines


Es una película nacida para televisión. La he visto en inglés y no sé si será fácil encontrarla por estos lares. Pero vale la pena.

Es una historia parecida a Freedom writers (Diarios de la calle) sólo que aquí el protagonista es un profesor de Primaria. (Sobre Freedom writers escribí cuatro entradas: el comentario sobre la peli -aquí- lleva los enlaces a las otras).

Ron Clark es un buen profesor de North Carolina pero, en busca de retos, se propone dar clase a alumnos más necesitados. Busca insistentemente y acaba consiguiendo trabajo en una Elementary School de Harlem, NY; en una clase de Sexto (12 años) donde los alumnos hacen apuestas sobre cuántos días aguantará el profesor nuevo.

Los alumnos le humillan, le faltan al respeto, rompen cosas, ensucian la clase y desprecian cualquier propuesta. El profesor lo intenta una y otra vez y está a punto de tirar la toalla, pero resiste. Y, como si se tratara de un pulso, Clark va logrando pequeñas victorias, ganándose gradualmente el afecto y el respeto, e invirtiendo la situación hasta que los alumnos dan su brazo a torcer. Se desarrolla entonces un "círculo virtuoso" de efectos increíbles.

Me he acordado mucho del libro de Sánchez Tortosa (El profesor en la trinchera) que he leído hace poco y que describe con claridad esa rebeldía del estudiante que se resiste a la educación y defiende su estado "salvaje". En la película sucede eso: los niños maltratan a su profesor pero sus miradas gritan socorro. Están pidiendo ser enseñados, hacerse útiles.

Me ha vuelto a impresionar cómo la entrega extraordinaria de un profesor logra resultados extraordinarios. Es algo que también se muestra en Freedom writers. La educación aparece en esos ejemplos como una labor misionera, de redención, para la que el profesor tiene que sacrificar su dinero y su tiempo libre y arriesgar su salud física y psíquica. Me desasosiega un poco constatarlo, porque una entrega extraordinaria no es un camino razonable para una profesión estable.

De lo mejorcito que he visto en cine sobre profesores. 5/5.

miércoles, 30 de julio de 2008

El embrutecimiento del varón

Pistas sobre el futuro que nos espera:
De las estadísticas, documentos e informes más recientes se desprende una conclusión evidente: los varones están en crisis desde el punto de vista educativo. En contra de lo que infundadamente piensa la mayoría de la sociedad y como demuestran los estudios, son las chicas las que están arrasando en los colegios. El chico tipo está un año y medio por detrás de la chica tipo en lectura y escritura; está menos comprometido en el colegio; su comportamiento es peor y es más improbable que acabe realizando estudios universitarios.
(María Calvo. "Nuevas pedagogías y crisis del varón", Nueva Revista nº 106)

lunes, 28 de julio de 2008

Una lectora nada común (2007), de Alan Bennett

Me recordó a la película The Queen, que también construye una ficción sobre el personaje de la Reina de Inglaterra. Aquí la Reina entra casualmente en una biblioteca ambulante y se ve en el compromiso de llevarse un libro prestado. Así nace una afición creciente por la lectura que afecta incluso al carácter de la Reina. Es una novela corta y menor. Con referencias literarias e ironías contra la política.
Es divertida. 3/5.

domingo, 27 de julio de 2008

El vaso de plata (1991), de Antoni Marí

Me lo recomendaron personalmente: "probablemente a ti te gustará". Cuando alguien te dice algo así, casi por encima del interés por el libro está la curiosidad de conocer ese yo que ven los demás.
El vaso de plata me recordó a La gloria de mi padre de Marcel Pagnol. Son memorias, anécdotas de la infancia, muy bien contadas. Ambos libros son nostálgicos, pero el libro de Pagnol además está escrito con buen humor.
En su narración, sobria y elegante, Marí borra las referencias de tiempo y espacio. Y, aunque el marco donde suceden las cosas (¿Ibiza?) sea vago e impreciso, los detalles están descritos luego con minuciosidad azoriniana.
Son catorce historias breves, cada una relacionada con una obra de misericordia: dar de comer al hambriento, dar de beber al sediento... Aunque cada capítulo reciba su título de la tradición moral cristiana, luego las referencias religiosas son mínimas, hasta el punto insólito de que de un personaje que reza (la madre de un amigo), el autor puntualiza antes "que es creyente". La relación entre el relato y la obra de misericordia que lo encabeza es a veces paradójica y sutil o incluso irónica.
Muy bien escrito y breve (112 págs.)
3/5.

viernes, 25 de julio de 2008

Dios ha nacido en el exilio (1960), de Vintila Horia

Han reeditado esta novela y me interesaba leerla porque me atrae el mundo clásico (el narrador es el poeta latino Ovidio) y esta obra era Premio Goncourt, y el premio Goncourt me suena bien. No recuerdo ahora en qué se basa este prejuicio pero sé que tiene base.

La novela se presenta como el diario que Ovidio escribe durante su destierro. Me recordó un poco, en el tono, a Memorias de Adriano, de Yourcenar (uno de mis libros favoritos). Me parece que la novela de Yourcenar ha debido influir en el proyecto de Dios ha nacido en el exilio.

Ovidio llega al destierro desolado porque ha perdido sus bienes, sus amigos y Roma (la Civilización). Ha sido castigado por el emperador Augusto que intenta mejorar la moral pública y ejemplariza dándole un escarmiento a Ovidio.

Ovidio está desengañado: duda de la lealtad humana y no cree en los dioses; desprecia el Imperio que resulta despótico y arbitrario (como ha podido experimentar personalmente). Se avergüenza también del belicismo romano. En su destierro descubre mucho de sí mismo, vive además una vida más sencilla pero más gratificante; descubre también a Dios. Al final el exilio (pese a la soledad, a la pobreza...) se convierte en un don.

Hay un momento en que Vintila Horia alude extensamente al crisitianismo. Esto se me hizo forzado y un poco inverosímil.

3/5.

lunes, 21 de julio de 2008

Conversaciones con mi jardinero (2007), de Jean Becker


Entre mis películas favoritas tengo una de Jean Becker, Les enfants du marais (La fortuna de vivir), de la que conservo un magnífico recuerdo. Ésta otra (Dialogue avec mon jardinier) tiene un aire parecido pero un tono más dramático.

Un pintor deja París y vuelve a la casa de pueblo donde pasó su infancia. Contrata como jardinero al que resulta ser un compañero de colegio: un hombre humilde, lleno de virtudes y sabio a su manera. Al contacto con su jardinero, el pintor descubre la superficialidad de su vida parisina.

No me gustó tanto como la otra película suya que he visto., me pareció más pretenciosa, aunque tiene muchas similitudes. Vuelve a tratar el sentido de la vida (pasa de puntillas ante lo religioso) y vuelve a hacer una apología de la vida del campo, de la pobreza, de lo sencillo.

3/5.

viernes, 18 de julio de 2008

Humanidades para el siglo XXI (2006) R. Alvira & Kurt Spang (eds.)

Me atraía de este volumen su carácter breve (140 págs.); algunas firmas (Alejandro Llano, Robert Speamann, Rodríguez Adrados, Rafael Alvira...) y el tema. Busco diagnósticos sobre el momento cultural presente y sugerencias para mi labor educativa.
No me ha gustado, sin embargo, que los ensayos del libro a veces son más bien una apología de las humanidades, lo cual me parece un esfuerzo por convencer al convencido. Entre los distintos artículos que me gustaron destaco el breve pero denso artículo de Speamann o el de Kurt Spang. Spang defiende la importancia de los estudios de retórica y cómo el ars bene dicendi contribuye al ars bene cogitandi. Si aprendes a hablar (escribir) bien, aprendes a pensar bien.
3/5.

miércoles, 16 de julio de 2008

Librivox, aquí y ahora

Dentro de mi "Proyecto Librivox" (aquí una entrada anterior con la presentación de estas audiciones de libros en inglés leídos por voluntarios) hasta ahora he oído Five children and it, Jane Eyre, The tale of two cities y The wind in the willows. Salvo Jane Eyre, los demás eran novedosos para mí. Como últimamente no puedo leer a la vez que escucho (porque he tenido mucho que conducir) me he visto obligado a renunciar a hacer descubrimientos y prefiero ceñirme a caminos ya andados. Ahora he empezado Pride and Prejudice porque ya lo he leído en español y he visto una película y una serie y así no es fácil perderse...

domingo, 13 de julio de 2008

Marianela (1878), de Benito Pérez Galdós

En un pueblecito minero, una chica fea y enclenque sirve como lazarillo de un joven ciego de nacimiento. Pablo, el ciego, se entusiasma un día ante la posibilidad de recuperar la vista pero Marianela sufre por la certeza de que su fealdad física alterará su relación con Pablo.
Es una historia curiosa porque no intriga demasiado qué va a pasar sino cómo. Eso es sin duda también un mérito del autor: mantener una historia en pie a pesar del ligerísimo argumento. Galdós carga la mano en el melodrama, obligando a los personajes a exultar de alegría sin darse cuenta del tormento al que someten a la protagonista. El contraste resulta forzado y abusivo.
Por otra parte, los elementos médicos del caso caen para mí en el ridículo: tanto las cuatro palabritas técnicas que Galdós maneja para dar el pego de explicación científica como la interpretación psicológica de los primeros pasos de Pablo con vista.
Recuerdo de los libros de Oliver Sacks los problemas que genera recuperar la vista cuando uno no ha podido desarrollar las estrategias cerebrales de interpretación de la percepción: las distancias se confunden, no se distinguen los contornos, los volúmenes o la velocidad... Es una confusión dramática como la del que oye hablar pero no entiende el idioma.
La simplicidad con que el asunto se trata en Marianela se me hace simplismo.
Buscaba aquí una novela más de Galdós para gente joven, pero ésta ni la desaconsejo ni la recomendaré. Me pueden mis prejuicios.
3/5.

jueves, 10 de julio de 2008

The wind in the willows (1908), de Kenneth Grahame

Es un clásico de la literatura infantil. Mi propósito era leerlo en inglés y oír la versión de Librivox a la vez. Como estoy teniendo que usar mucho el coche estos primeros días de vacaciones (una hora al día o incluso dos), me he tenido que conformar con escucharlo sólo. De esta forma me entero de la mitad, pero aún así de lo suficiente para captar el tono: animalitos (un topo, una rata, un sapo, etc) relacionándose con la corrección y formalidad inglesa más estricta; metiéndose en pequeñas aventuras caseras como quien participa en épicas hazañas.
Parece más divertido para los mayores que para los niños. Es agradable.
La versión de Librivox que he oído (tienen varias) está muy bien leída y me impresionaron especialmente las lectoras del cap. 2 (Meredith Hughes) y del 10 (Kymm Zuckert). 4/5

lunes, 7 de julio de 2008

No country for old men (2007), de Ethal & Joel Coen

Yo, que no pensaba ver esta película, la he visto, y he disfrutado.
El tema y Bardem me predisponían en contra. Lo que leí el otro día (aquí), a favor.
Me pareció chocante la caracterización de los asesinos. No sé si la novela es así. Supongo que no. Los Coen, quizás intentando exorcizar el mal, lo ridiculizan. Los malos que aparecen son grotescos. La violencia en la película, por tanto, tiene un aspecto excesivo, como de broma.
Pienso que es aportación de los Coen porque es algo que también recuerdo de Fargo.
El Sheriff y tres o cuatro personajes más me compensan un Bardem y las salpicaduras de sangre. Creo que McCarthy tiene mucho en común con Flannery O'Connor.

viernes, 4 de julio de 2008

Un fragmento de "Journey's End"

Estoy haciendo una adaptación de esta obra de teatro. La traduje el año pasado, he dejado en este blog algunas noticias sobre ella (se representó con éxito en Broadway, NY) y, con la llegada de las vacaciones, me he propuesto hacer una versión algo más ligera. El texto original es demasiado largo y los protagonistas tienen demasiado texto para lo que (a mi juicio) admite una representación no profesional. Y quiero representarla. Tarde o temprano.
He encontrado en Youtube un fragmento del principio. Es la primera escena. El Segundo de la Compañía, el teniente Osborne, llega al refugio donde vivirán una semana, y habla con el Capitán Hardy, jefe de la Compañía que va a ser sustituida.
No sé qué versión es esta pero el escenario es abigarrado y está cuidadísimo. El inglés es muy difícil pero es una escena meramente introductoria. Hardy está secando en una vela un calcetín empapado (costumbrismo cutre, vida de trincheras...) y se prepara para salir en cuanto sea posible (¡Qué bueno que viniste!).

martes, 1 de julio de 2008

Año paulino: una novela

Leí hace años una novela histórica sobre la vida de San Pablo: La santa espada de Jan Dobraczynski. Me pareció interesante aunque no me entusiasmó.
Recoge los últimos años del apóstol, desde su viaje a Jerusalem, donde es apresado y apela al César, hasta su traslado a Roma, el arresto domiciliario, su liberación y el incendio de Roma.
La primera parte, menos interesante en cuanto al argumento, presenta a Pablo ansioso de conquistar el mundo para Cristo y de convertir también al pueblo judío —su pueblo— a la Verdad. Marcha hacia Jerusalem sabiendo que le espera allí la cárcel y repugnándole esta idea (pues sin ganarle la muerte, le impediría la predicación). Aislado de los judíos y de muchos crisitanos (es hombre sospechoso, con una doctrina audaz y con autoridad apostólica discutible), Pablo encuentra en sus dificultades el camino hacia su verdadera victoria.
La parte de la novela situada en Roma refleja, eso sí, de modo muy atrayente la vida de los primeros cristianos, el contraste con el ambiente de la Capital del Imperio y los problemas doctrinales que surgían en las primeras comunidades. El libro (al menos en la edición de Herder que yo leí) incluye un interesante postscriptum del autor sobre las bases históricas de la novela. Alli cita, entre otras, estas fórmulas cristianas de los primeros tiempos:
¡Ay del que roba! Pero si roba a causa de su miseria, no será culpable. / Que el sudor moje la limosna en tu mano antes de que averigües a quién has de darla. / No mates el feto. / No seas falso de pensamiento ni de palabra. / No olvides ni de día ni de noche al que predica la palabra de Dios. / No te vuelvas de espaldas al pobre. / No digas que nada es tuyo pues si tenéis una participación común en la eternidad, tanto más la tenéis en las cosas caducas. / Nunca des órdenes a un esclavo si estás irritado. / Procurad que entre vosotros no viva ningún cristiano sin trabajo. / Ama al prójimo más que a tu propia alma.

domingo, 29 de junio de 2008

La codicia del aldeano

Hay en nuestras sociedades enemigos muy espantosos; a saber: la especulación, el agio, la metalización del hombre culto, el negocio; pero sobre éstos descuella un monstruo que a la callada destroza más que ninguno: la codicia del aldeano. Para el aldeano codicioso no hay ley moral, ni religión, ni nociones claras del bien; todo esto se revuelve en su alma con supersticiones y cálculos groseros, formando un todo inexplicable.
(Benito Pérez Galdós. Marianela)

sábado, 28 de junio de 2008

The Captain of the Gate, de Beulah Marie Dix

Es una obrita breve de teatro cuya traducción he terminado hace unos días. Para cinco actores jóvenes que encarnan los cinco defensores de un puente en Irlanda (siglo XVII), frente al ejército de Cromwell. En situación desesperada y a punto de rendirse, los cinco soldados del puesto reciben la visita y el apoyo moral de su heroico capitán.
Es dramática, no tiene elementos especialmente sobresalientes; es digna y sencilla. Con un escenario único (un cuarto del puesto de guardia). No es gran cosa.
Yo la he titulado El Capitán de la Guardia.
Tengo que leer las otras obritas de este corte que escribió esta mujer, a ver si hay alguna más lograda.

viernes, 27 de junio de 2008

Señales de vida

Perdonad que tenga el blog un poco abandonado, pero mi final de curso está plagado de desorden. Para colmo, unas obras nos han obligado a empaquetar todo el material de libros, cuadernos y etcéteras… Total, que ando boca abajo y sudando la tinta china por el calorcillo de final de junio (Dios ha sido piadoso y lo ha reservado para cuando las clases ya habían terminado).
Cuando comenzó la Eurocopa pronostiqué que seríamos subcampeones. La gente se desconcertaba ante tan insólito pronóstico, pero era una manera de quitarme presión: nada como un forofo visionario con un optimismo incompleto. Ahora me avergüenzo de mi pronóstico pesimista: ¡vamos a ser campeones!

miércoles, 25 de junio de 2008

Los bomberos de antaño

Había que ver la alegría con que llegaban, el entusiasmo de su faena, el júbilo de sus coches rojos. Rompían con sus hachas mucho más de lo que había que romper. Hartos de su inteminable quietud, las llamas les enardecían y llegaban eufóricos al incendio. Ponían en marcha su mecanismo de pura actividad y de pura prisa. Vencían al fuego, tan solo porque le demostraban una mayor actividad y una velocidad mayor. Y el fuego humillado, se retiraba a sus cavernas. Ellos conocían este secreto, el único eficaz contra las llamas. Ganaban al fuego en aquello en que más se tenía por grande: en movimiento y escenografía. Le humillaban. Todos los ojos se volvían hacia ellos; el fuego nadie lo miraba ya.
Corrían menos que una persona normal, pero corrían canónica y gimnásticamente; pecho afuera, puños al pecho, la cabeza alta, levantando mucho los pies del suelo y las rodillas hacia afuera y nunca tropezaban unos con otros. Por eso todo el mundo decía:
--¡Qué bien corren!
(R. Sánchez Ferlosio, Alfanhuí)

martes, 24 de junio de 2008

Y la nota final es...

Hoy ponemos las calificaciones finales.
Es una tarea desagradable, que muchos profesores abominan. Los múltiples acontecimientos del curso, los resultados de exámenes mayores y menores, los disgustos y las alegrías... todo en fin, se mete en la batidora, se enchufa y sale... un 7, o un 8, o un 4.
Es muy difícil acertar en la nota justa.
El profesor reparte calificaciones diversas entre sus múltiples alumnos y luego ellos, por separado, uno a uno, y con rigurosísimo criterio, empiezan a recordarte cosas que habías olvidado y a buscar agravios comparativos. Empiezan a buscar y acaban encontrando.
Es muy difícil contentar a todos y además hay algunos imposibles de contentar.
Así que los cursos terminan con un momento agridulce.

lunes, 23 de junio de 2008

Como un fragor de sangre

Repasas el equipo,
eliges municiones,
supervisas con celo el armamento
(el índice acaricia la mira y el gatillo).
Te acercas a la hoguera
apurando las horas de la noche
junto a los camaradas, que comparten
la euforia de la espera:
las ebrias horas de antes de un combate.
Será cuando amanezca.
Esa febril locura de gritos y explosiones
estallará de pronto como un arco tensado
como un fragor de sangre que se agolpa en las sienes
y no habrá que pensar
sino sólo matar
y correr
y matar.
Sobre la tierra dura retornará el silencio,
retornará la noche.
Y una tela de escarcha se posará ignorante
—bien lo sabes—
sobre el suelo poblado de cadáveres mudos.

domingo, 22 de junio de 2008

Cualquier situación es susceptible de empeorar

El viernes leía en La razón:
El nuevo Bachillerato entró ayer en vigor y se aplicará a partir de septiembre con la singularidad de que, desde ahora, los alumnos que suspendan más de cuatro materias repetirán el curso en su totalidad, pero aquellos que acaben con cuatro asignaturas pendientes pasarán de curso.
Si no fuera porque ya estoy desanimado con los políticos, estas noticias me desanimarían. Me imagino que una medida así tiene que tener algún efecto beneficioso pero realmente parece una nueva puñalada en el moribundo sistema educativo español.
Pase lo que pase, que el alumno pase a 2º. ¡Viva la Pepa!

viernes, 20 de junio de 2008

Cautivo y desarmado...

¡El curso ha terminado!

(Quedan, sí, algunos "flecos" como terminar de corregir los exámenes finales o la entrega de calificaciones).

Me acojo al símbolo de Bueb (aquí) para caracterizar este logro.




jueves, 19 de junio de 2008

El efecto mariposa

Una cita de Havel que conservo entre mis ideas "madre". Yo lo traduzco por haz lo que puedas y deja en manos de Dios el resto:
Con seguridad habrán oído ustedes hablar del “efecto mariposa”. Es la creencia en que todo lo existente en este mundo está tan misteriosa y totalmente interconectado que un sacudimiento leve y al parecer insignificante del ala de una mariposa en un solo punto de este planeta puede desencadenar un tifón a miles de kilómetros de distancia.
Opino que debemos creer en este efecto en la política. No podemos suponer que nuestras acciones consuetudinarias, microscópicas, pero verdaderamente únicas, no tienen consecuencias sólo porque aparentemente no pueden resolver los inmensos problemas de hoy. Es esta una aserción nihilista “a priori” y es una expresión de la arrogante racionalidad moderna que cree saber cómo funciona el mundo.
Pero ¿qué sabemos de él? ¿Podemos decir que una conversación casual entre dos banqueros y el príncipe de Gales mientras cenan esta noche no vaya a sembrar la semilla de la que algún día surgirá una maravillosa flor que admirará a todo el mundo?
En un mundo de civilización global, sólo deben sentir desesperanza aquellos que buscan un truco técnico para salvar esa civilización. Pero aquellos que creen, con toda modestia, en el poder misterioso de su propio ser humano, que media entre ellos y el misterioso poder del Ser del mundo, no tienen motivo para desesperar en absoluto
.
(Vaclav Havel. "La crisis final del pensamiento moderno", Abc, 8-II-92)

miércoles, 18 de junio de 2008

Si rezas, reza

Ayer supe de una grave enfermedad de una amiga. Ayer noté de nuevo esa extraña sensación de "que la vida iba en serio". Si rezas, reza un poco por ella. Dios te lo pague.

martes, 17 de junio de 2008

El profesor en la trinchera (2008), de José Sánchez Tortosa

Cuando alguien me dice: esta habitación está muy cargada o necesitas descansar, me hace un favor inmenso porque noto el sofoco o el cansancio pero no los identifico y, por eso, no sé ponerles remedio.
Este libro habla de la educación hoy y, sobre todo, de la tarea del profesor. Reconozco mucho de lo que describe en lo que vivo a diario y le quedo por eso muy agradecido.
El autor es filósofo y se nota esa capacidad de abstraer, analizar y universalizar sobre los acontecimientos ordinarios del aula.
El libro está dividido en cuatro partes: la tarea educativa, el profesor, el alumno y los padres.
Me interesó especialmente la primera, donde destaca que la educación es un esfuerzo de liberación. En ese esfuerzo es natural que el alumno ofrezca resistencia. El autor recordaba, para ilustrar esto, el mito platónico de la caverna y la película Matrix. Yo recordaba las batallas de la maestra en Miracle worker (El milagro de Ana Sullivan).

Lo fácil, lo natural, es dejarse ir, dejarse vencer por la pereza o la cobardía. La libertad -y el conocimiento, el pensamiento, la ciencia, el arte- exigen esfuerzo. La educación consiste en preparar para ese esfuerzo fomentándolo, ya que no hay modo de adquirirlo como hábito si no se ejercita. Diríamos que se nace necio (que se nace malo) pero se aprende a ser inteligente (bueno).
La educación tiene algo de violencia, de imposición, y, en esa tarea, los mayores hemos de ser fuertes. Las debilidades de padres y profesores son una rémora que los chicos detectan y explotan.
Otras citas del libro aquí y aquí.

lunes, 16 de junio de 2008

Hijos de la Logse

Estuve a fines de mayo de excursión en el Paular con alumnos de 4 de ESO. Un monje paciente y divertido nos enseñó el impresionante interior del monasterio. El buen monje descubrió pronto "el ganado" que tenía delante y se quedó un poco desconcertado ante el abismo de ignorancia y desinterés con que se enfrentaba.
En un momento de cansancio me preguntó si estos chicos de ahora sabían algo de verdad. A mí me avergonzaba comprobar tanto vacío pero me compadecía de ellos y les disculpé: No saben, no. Pero es que sus mayores no quieren que sepan.
En España es un lugar común reírse de "los hijos de la Logse" pero se les ayuda un poco más exigiéndoles. Estos chicos saben muy poco... porque sus mayores les ahorramos los esfuerzos.
Comen lo que se les da. La culpa es nuestra.

domingo, 15 de junio de 2008

Responsabilidades del educador

Sería prudente precisar la importancia del profesor, que es relativa, que no es trascendental para el estudiante, cuya actitud y esfuerzo son los elementos capitales, pero que puede resultar crucial para el conjunto de la sociedad. Y sin duda hay profesores mejores y peores. Lo malo es cuando el sujeto que desempeña el papel de docente detesta su labor. Un profesor que odia su trabajo puede provocar daños irreparables en los individuos humanos a los que trata y, por extensión, en el conjunto de una sociedad a través de las distintas generaciones que la forman. Su oficio no es, en este sentido, como el de un fontanero, un administrativo o un notario. Él trata directamente con seres humanos en fase de formación. Es una empresa demasiado fascinante y delicada como para dejarla en manos de quien no disfruta llevándola a cabo, por encima, incluso, de todos los sinsabores y obstáculos que hoy día el profesor tiene que salvar.
(José Sánchez Tortosa, El profesor en la trinchera)

sábado, 14 de junio de 2008

Proyecto: lecturas de verano

Libros que quisiera leer próximamente:

Developing reading skills, Françoise Grellet (para preparar ejercicios sobre textos escritos pensando en mis clases de lengua y literatura).
Cranford, Elizabeth Gaskell (porque me interesó mucho la serie North & South y quiero conocer más a esta escritora).
Middlemarch, George Eliot (porque tampoco conozco a esta otra y creo que es muy buena. Sé que hay una serie sobre esta novela pero quiero leerla antes).
Las aventuras de Ulises, Rosemary Sutcliff (porque me interesa Sutcliff y también la Odisea y porque me gustó Naves negras).
La gloria de los niños, Luis Mateo Díez (porque me han hablado bien de él y necesito encontrar literatura española actual que valga la pena).
La verdad sobre el caso Savolta, Eduardo Mendoza (porque tengo lagunas en mi formación que quisiera rellenar).
Veo una voz, Oliver Sacks (porque me soy un fan de O. Sacks y este libro, encima, es sobre lenguaje).
Maximina, Armando Palacio Valdés (porque quiero leerme la opera omnia de Palacio y el año pasado me leí Riverita que continúa en Maximina).

viernes, 13 de junio de 2008

Abstenerse relativistas

Estas citas proceden de No es país para viejos de Cormack McCarthy. No pensaba leerlo porque estoy un poco saturado de violencia y de tipos paranoicos y Javier Bardem me lo hace aún más antipático. Tampoco me entusiasmó el único libro que he leído de McCarthy (Todos los caballos hermosos). Pero viendo estas citas que en la novela dice el Sheriff Bell sobre la verdad que aporta Javier Cercas (aquí), quizá me lo piense.

Opino que cuando todas las mentiras hayan sido contadas y olvidadas la verdad seguirá estando ahí. La verdad no va de un sitio a otro y no cambia de vez en cuando.

A la gente de ahora les hablas del bien y del mal y te expones a que se sonrían.

Mi padre siempre me decía que hiciera las cosas lo mejor que supiera y que dijera la verdad. Que nada tranquilizaba tanto como despertarte por la mañana y no tener que decidir quién eras. Y si has hecho algo mal, da la cara y di lo siento y apechuga. No cargues más peso del necesario.

Yo creo que la verdad siempre es simple. Y lo es por fuerza. Tiene que ser lo bastante simple para que la entienda un niño. De lo contrario sería demasiado tarde. Cuando las comprendieras ya sería tarde.

jueves, 12 de junio de 2008

Es difícil elegir si falta un criterio

Ese afán ingenuo de ser democrático con los estudiantes conduce a introducirles demasiado pronto en los consejos escolares, implicarles en su educación con una participación para la que aún no están preparados en la mayoría de los casos, invitarles a elegir entre asignaturas de las que desconocen prácticamente todo (esa especie de educación a la carta). Así, en lugar de formar personas capacitadas para elegir por sí mismas, es decir, en lugar de enseñarles a elegir libremente, se les deja decidir, o lo que es mucho más preciso, se les ofrece la ilusión de que deciden cuando aún no están preparados para hacerlo.
(José Sánchez Tortosa, El profesor en la trinchera)

miércoles, 11 de junio de 2008

Ayer comenzó la Selectividad

En Madrid se examinaban menos de 23.000 alumnos para más de 35.000 plazas universitarias.
El asunto es evidente: la Universidad necesita a todos los supervivientes del sistema educativo, estén en las condiciones que estén. Asume el deterioro.
PREGUNTA: ¿Quién puede suspender un examen así?
RESPUESTA: Sólo los profesionales del suspenso y algún alumno/a despistado/a.
Los profesores (que tan necesitados estamos de recursos externos que nos ayuden a exigir a nuestros alumnos) ya no podemos contar a tal efecto con ese examen.
No deseo que eliminen la Selectividad. Tiene efectos positivos sobre el temario que se imparte y siempre hay algún alumno que hace un esfuercillo extra por ella. Además, para quedarnos sin nada, mejor nos quedamos con esto.
No digo que la quiten, pero dejo constancia de su declive.
Cada vez menos recursos.

martes, 10 de junio de 2008

Huir al encuentro (V)

Agradezco a Eduardo el aviso de este romance que no recordaba pero que viene como anillo al dedo de estas citas sobre la inutilidad de huir de la muerte:

Un sueño soñaba anoche,
soñito del alma mía,
soñaba con mis amores
que en mis brazos la tenía.
Vi entrar señora tan blanca
muy más que la nieve fría.
"¿Por dónde has entrado amor?
¿Cómo has entrado mi vida?
Las puertas están cerradas,
ventanas y celosías."
"No soy el amor, amante:
la Muerte que Dios te envía."
"¡Ay, Muerte tan rigurosa,
déjame vivir un día!"
"Un día no puede ser,
una hora tienes de vida."
Muy de prisa se calzaba,
más de prisa se vestía;
ya se va para la calle,
en donde su amor vivía."
¡Ábreme la puerta, blanca,
ábreme la puerta niña!"
"¿Como te podré yo abrir
si la ocasión no es venida?
Mi padre no fue al palacio,
mi madre no está dormida."
"Si no me abres esta noche,
ya no me abrirás querida;
la Muerte me está buscando,
junto a ti vida sería."
"Vete bajo la ventana
donde bordaba y cosía,
te echaré cordón de seda
para que subas arriba,
y si el cordón no alcanzare
mis trenzas añadiría."
La fina seda se rompe;
la Muerte que allí venía:
"Vamos, el enamorado,
que la hora ya está cumplida.”

lunes, 9 de junio de 2008

Casi mejor

Y ahora
que está todo apagado y las persianas bajadas
y están acostados ya los niños
y es lunes no sé de qué mes
ahora que a pesar de todo he vuelto a llegar tarde
y soporto un reproche doloroso en cada movimiento
ahora que fuera en la calle está el tiempo raro
siento en mi estómago un vacío que no se calma ni fumando un pitillo
y encima ni siquiera he terminado mi trabajo para mañana
y tú estás ya dormida, cansada de esperar,
y yo me tumbo vestido completamente fracasado, totalmente fracasado
porque ésta no ha sido la primera vez, ya lo sé
pero además sospecho que no es la última
ahora que lo mejor sería cerrar los ojos como estoy y esperar a mañana
cerrar sí los ojos a este nuevo fracaso y esperar a mañana
ahora
casi mejor me levanto y termino mi trabajo
no sea que estropeemos más las cosas.

domingo, 8 de junio de 2008

Los hijos de Húrin (2007), de J.R.R. Tolkien

Aunque disfruté en su día con El hobbit y El señor de los anillos, no fui capaz de leer sino algunos capítulos de El Silmarillion (me gustó mucho, eso sí, el relato de la creación que incluye).
Había perdido el interés por las obras menores de Tolkien o las inacabadas. Hasta que leí algunas críticas favorables de Los hijos de Húrin. Entonces me interesé por si podía recomendar su lectura a gente joven.
Se trata de una historia legendaria (muy anterior a la época en que se sitúa El señor de los anillos, en términos tolkianos) que Tolkien dejó muy esbozada y su hijo Christopher ha terminado de “aliñar”.
El comienzo de Los hijos de Húrin me asustó un poco porque introducía muchos nombres de personajes distintos y muchas precisiones topográficas. Luego, quizá a partir del capítulo tercero más o menos, ya se ve que la historia es coherente y tiene protagonistas y las aguas se serenan (y yo, lector, me sereno también).
El tono de la narración es distante, los personajes están lejos en el tiempo, se trata de una leyenda y tiene un aire de tragedia griega. Me ha parecido elegante, sobria; se nota que está llevada con maestría, pero a la vez es algo fría y se lee como quien lee una crónica medieval.
Me ha gustado pero no lo recomendaré. 3/5.

sábado, 7 de junio de 2008

Huir al encuentro (IV)

En La vida es sueño, Calderón convierte al gracioso, Clarín, en ejemplo vivo de la inevitabilidad de la muerte (¡Mirad que vais a morir / si está de Dios que muráis!). Antes de un combate, casi al final de la obra, Clarín se refugia cobardemente entre unas peñas y allí recibe al poco una bala perdida y allí explica al público la lección de la que vengo hablando.

Soy un hombre desdichado,
que por quererme guardar
de la muerte, la busqué.
Huyendo de ella, topé
con ella, pues no hay lugar
para la muerte secreto;
de donde claro se arguye
que quien más su efecto huye,
es quien se llega a su efeto.
Por eso tornad, tornad
a la lid sangrienta luego;
que entre las armas y el fuego
hay mayor seguridad
que en el monte más guardado;
que no hay seguro camino
a la fuerza del destino
y a la inclemencia del hado;
y así, aunque a libraros vais
de la muerte con huir.
¡Mirad que vais a morir,
si está de Dios que muráis!

viernes, 6 de junio de 2008

Sobre "El Señor de los Anillos"

Cuando estudiaba 3 de Bup o Cou, después de haber leído El hobbit, empecé a leer El Señor de los Anillos. No llegué a terminarlo: me quedé a la mitad del segundo tomo. Perdí el libro por el que estaba leyendo, pero había ido perdiendo el interés previamente.
Cuando Peter Jackson filmó su trilogía (antes de que se estrenara) volví a empezar la novela de Tolkien. No quería ver las películas primero: las imágenes y la música del cine tienen tanta fuerza que, una vez que las ves, dificultan de ordinario llegar al libro original con cierta libertad de imaginación.
Leí los tres tomos de El Señor de los anillos de corrido y disfruté con el primero (por la recreación costumbrista de la vida de los hobbits) y el tercero (por el drama personal de Frodo y de Sam).
Luego vi las películas, sin excesiva emoción, y me pasó lo mismo. Guardo más aprecio por el libro que por las películas.
El mundo de Tolkien no me desagrada pero me supera tanta complejidad lingüística, geográfica, histórica, e incluso botánica y zoológica.
Los diversos bichitos que Tolkien inventa o los avatares sobre espadas, anillos, maldiciones, etc., me parecen algo curioso pero no me interesan. (Las batallas multitudinarias de la segunda y tercera película no es que me interesen poco, es que me agotan.)
Si dejamos aparte todo el revestimiento, nos queda una aventura épica que muestra un momento particular en la historia. El Bien y el Mal enfrentándose y unos humildes y sencillos individuos formando parte de esa epopeya.

jueves, 5 de junio de 2008

Huir al encuentro (III)

La tercera cita que os comentaba (primera, aquí; segunda, aquí) es de Homero, pero la cita viene a través de Teodora, emperatriz de Bizancio de Gillian Bradshaw. Es una arenga militar que anima a la entrega heroica sugiriendo que la muerte podría igualmente sorprendernos en una retirada cobarde.

“Si desertando de la guerra
nos libráramos de los años y la muerte,
ni lucharía yo entre los valientes
ni te empujaría a la batalla portadora de gloria.
Mas como diez mil formas de muerte nos rodean
y no hay mortal que las eluda o escape a ellas
dejemos que los dioses canten la victoria,
sea nuestra o del enemigo”.

miércoles, 4 de junio de 2008

Huir al encuentro (II)

La cita de Los hijos de Húrin que puse ayer (aquí), me trajo a la memoria, en primer lugar, esta historieta que cuenta Atxaga.

EL CRIADO DEL RICO MERCADER

Érase una vez, en la ciudad de Bagdad, un criado que servía a un rico mercader. Un día, muy de mañana, el criado se dirigió al mercado para hacer la compra. Pero esa mañana no fue como todas las demás, porque esa mañana vio allí a la Muerte y porque la Muerte le hizo un gesto.
Aterrado, el criado volvió a la casa del mercader.
―Amo ―le dijo―, déjame el caballo más veloz de la casa. Esta noche quiero estar muy lejos de Bagdad. Esta noche quiero estar en la remota ciudad de Ispahán.
―Pero ¿por qué quieres huir?
Porque he visto a la Muerte en el mercado y me ha hecho un gesto de amenaza.
El mercader se compadeció de él y le dejó el caballo, y el criado partió con la esperanza de estar por la noche en Ispahán.
Por la tarde, el propio mercader fue al mercado, y, como le había sucedido antes al criado, también él vio a la Muerte.
―Muerte ―le dijo acercándose a ella―, ¿por qué le has hecho un gesto de amenaza a mi criado?
―¿Un gesto de amenaza? ―contestó la Muerte―. No, no ha sido un gesto de amenaza, sino de asombro. Me ha sorprendido verlo aquí, tan lejos de Ispahán, porque esta noche debo llevarme en Ispahán a tu criado.

(Bernardo Atxaga. Obabakoak)