jueves, 27 de marzo de 2008

La maldición de la maquinilla de afeitar

Hace tiempo conté (aquí) mi disgusto con la rigidez del mercado de las maquinillas. Aunque han pasado meses, todavía no he elegido la mía. Pedro me ha recomendado hace poco una, al parecer estupenda (con cinco hojas), regalo de su prometida.
La cuestión es que antes de seleccionar mi supermaquinilla tengo que dar cuenta de unas cuantas desechables que he ido acumulando.
No es posible comprar una maquinilla única. Si te olvidas la tuya y buscas en un comercio una desechable, te ves obligado a comprarte al menos cuatro y llevarte encima otras dos de regalo. Me ha sucedido... varias veces. Y esta Semana Santa me ha vuelto a pasar. Muy triste. Dudo que llegue a superar esta fase.

2 comentarios:

Embajador en el Infierno dijo...

La gillette de 5 hojas es la madre de todas las maquinillas. Y si encima utilizas gel en vez de espuma pues mucho mejor. Los Reyes Magos me dejaron este año una maquinilla eléctrica Phillips de última generación (esa que lleva aftershave incorporado) que está muy pero que muy bien, teniendo en cuenta que es eléctrica y que no es lo mismo.

(NOTA: No tengo nada que ver ni con Gillette ni con Phillips. Simplemente es que mi señora tiene una obsesión enfermiza con mi afeitado. "Necesita" que vaya SIEMPRE con la cara como el culo de un niño. Por tanto me compra ella por su cuenta y riesgo lo último en productos de afeitado. Tengo una colección que pa que. Cosas de mujeres).

alfonso dijo...

Anoto el consejo. Mi problema es que me cuesta tirar las desechables. ¡Pero cuando acabe con ellas...!