lunes, 7 de abril de 2008

El vacío existencial como reclamo

Cuando tantas noches de viernes y sábado puedo observar, en muchas zonas urbanas, esas masas de jóvenes que arrastran horas y horas, con las botellas en la mano, no puedo dejar de recordar al flautista de Hamelin, y tiemblo pensando que algún día, quizá próximo, surgirá un líder que recorra las universidades y se llevará detrás a nuestra juventud, con el pelo cortado, marcando el paso de la oca, dispuestos a morir y a matar, Dios sabe por qué objetivo y en qué dirección. Ese tránsito se producirá por una necesidad psicológica de cubrir el vacío existencial.
(José Manuel Otero Novas, El retorno de los césares)

3 comentarios:

Embajador en el Infierno dijo...

Otero Novas es un pobre optimista. Cuando estás lobotomizado solamente tienes la mitad del vacío existencial que llenar, y eso lo llena operación triunfo. Y cuando dejen de ponerlo en la TV no habrá flautista de Hamelin, sino suicidios en masa.

alfonso dijo...

¡Hala, hala! Suicidios en masa, no los conozco ni en Japón, que tienen aficiones parecidas. La gente puede recomponer el vacío sin suicidarse, con un buen partido de fútbol (y garrotazos en las gradas...) contra los vecinos del pueblo de al lado.

Embajador en el Infierno dijo...

No, si eso es lo que me preocupa. Tal como va el Barça con encefalograma plano, y el Madrid de vacaciones perpetuas, ya no tenemos ni futbol. Y encima Fernando Alonso ni siquiera consigue puntos. Nada, nada, suicidios en masa.